cambio climatico

EL CARBONO, UNA FUENTE DE RECURSOS DEL MERCOSUR

BONOS-CARBONO-MERCOSUR.gifEl Mercosur es una región fijadora de carbono.

Desde su producción agrícola (en el sentido amplio), se puede asegurar que el Mercosur está compuesto por naciones fotosintéticas con excedentes de luz y agua y con altísima potencialidad para la producción agropecuaria (de base fotosintética).

Somos grandes productores agrícolas y por consiguiente grandes fijadores de carbono. Vale la pena recordar que como regla general, una muy buena aproximación es que por cada kilo de materia seca producida, la mitad corresponde a carbono fijado.

El fracaso de la última reunión de Copenhague sobre el Cambio Climático y lo complicado de los mecanismos para aplicar a créditos dentro de lo que se denomina el MDL (Mecanismo de Desarrollo Limpio-Kyoto) abren, entre otras cosas, una gran ventana y una excelente oportunidad a los Mercados Voluntarios de Carbono (MVC).

Existen en estos mercados voluntarios una Bolsa en Chicago (Chicago Climate Exchange-CCX), otro en California y un Fondo en Europa.

Sin lugar a dudas, la más importante es la de Chicago. Su objetivo es captar inversiones y negocios sobre la base de la capacidad de captura de carbono de diferentes proyectos que son comprados por aquellos países, sistemas o empresas con huellas de carbono muy desfavorables (emisoras de gases del efecto invernadero-GEI).

Contrariamente a lo que hicimos (o mejor dicho no hicimos) en cuanto al mercado regional de trigo, maíz y soja desde la región, como una política de Estado regional innovadora y positiva, para la captación de inversiones deberíamos ante esta nueva oportunidad crear desde nuestra altísima oferta potencial una Bolsa de Carbono y Compensaciones Climáticas del Mercosur (MCX). En ella se recibirían y negociarían las transacciones para el sustento de procesos productivos que arrojen valores positivos en sus balances de carbono.

Así se podrían definir primero empresas, pero en el mediano plazo hasta comunidades, que por su balance de carbono sean merecedoras de inversiones para la compensación de otras empresas o comunidades que necesitan compensar sus altas emisiones. Esto implicaría construcción de valor y por ende generación de nuevas fuentes de trabajo.

Así, la creación de una Bolsa de Carbono del Mercosur significaría objetivos y acciones de largo plazo perfectamente en línea con las reglas definidas por este nuevo paradigma.

Ello, además permitiría el desarrollo de una nueva dinámica comercial que otorgaría más alternativas para alcanzar una mayor liquidez en nuestros mercados de capitales.

Dos importantes actores que podrían estar muy interesados en este aspecto son el Mercado a Término de Buenos Aires (Matba) y la Bolsa de Comercio de Rosario. Deberíamos también, aprovechar y retomar la iniciativa de construir los Indices Mercosur para los principales cultivos. Nuestra importancia relativa en los últimos años se ha incrementado más que significativamente.

Obviamente, será necesario generar un conjunto de normas que permitan regular pero también incentivar este tipo de mecanismos. Por ejemplo, con el avance tecnológico en el área de biocombustibles no sería para nada descabellado pensar en la producción agrícola prácticamente independiente de combustibles fósiles, lo que atacaría al cambio climático por ambas vías: la captura de carbono y la compensación de emisiones.

Instalar esta idea, puede tener un alto impacto tanto en los centros urbanos como en las zonas rurales e ir generando una cultura integral e integradora con relación a que cada uno, por pequeño que fuere, puede hacer aporte hacia una Manipulación Climática Virtuosa (MCV) de su comunidad y así hacer posible la atracción de inversiones y la generación de empleos.

Por Miguel S. Campos

Para LA NACION

El autor fue secretario de Agricultura de la Nación.

FUENTE: LA NACION

Comentar esta noticia

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias más leídas

To Top
Compartido