biocombustible

Etanol de caña de azúcar y cogeneración eléctrica a partir de bagazo

Bioenergía;  desembolso de US$ 40 millones.

Tabacal se suma a la producción de biocombustibles para autos.

Montó una planta para destilar 40 millones de litros por año sobre la base de caña de azúcar para la producción de etanol.

Aunque la mayoría de los automovilistas lo ignore, es muy probable que en los tanques de sus vehículos ya haya biocombustible.

Desde el primer día de este año, las petroleras deben mezclar los destilados de petróleo con biocombustible y la normativa se cumple. Muchos motores ya queman, por ejemplo, naftas mezcladas con alcohol obtenido de la caña de azúcar, aunque sus conductores ni se hayan enterado.

La clave es que, a diferencia de lo que fue hace más de 30 años, el viejo programa de alconaftas, el que se utiliza ahora también proviene de la caña de azúcar, pero no tiene agua. Es alcohol anhidro. En cambio, el de farmacia, por ejemplo, que tiene 10% de agua, tiene menor rendimiento energético y requiere modificaciones en los motores o la utilización de los llamados motores flex.

En la Argentina, el principal proveedor de esa clase de alcohol sin agua es Tabacal, el tradicional ingenio salteño que perteneció a la familia Patrón Costas y que, desde 1996, es propiedad de la norteamericana Seabord Corp.

Con una inversión de 40 millones de dólares, Tabacal montó una planta de destilación, tanques de almacenamiento y aumentó la producción de caña.

La instalación utiliza jugo de caña y puede producir 40 millones de litros por año. Tabacal continúa operando su anterior instalación que entrega alcohol hidratado utilizando la melaza que queda luego de producir azúcar.

Tabacal también está construyendo una usina de cogeneración de energía eléctrica a partir de bagazo de caña, que entregará 40 megavatios, de los cuales 13 se consumirán en el ingenio, mientras que los otros 27 serán aportados al Sistema Interconectado.

Alternativa al petróleo

El presidente de Tabacal, Hugo Rossi, explicó a LA NACION la utilización de esta clase de insumos para generar combustibles alternativos a los derivados del petróleo. “Con el maíz, por cada unidad de energía consumida en la producción se obtienen 1,3 unidades de energía; en azúcar, la relación es de uno a entre ocho y once; es altísima la tasa de conversión, por eso es sustentable”. Además, agrega que “al usar maíz para hacer combustibles se compite con la alimentación; eso no pasa con el azúcar, ya que el mercado mundial tiene permanentemente excedentes y también se trata de un cultivo que no esquilma recursos del suelo. Hace pocos días me enviaron un almanaque de un ingenio que celebra los 250 años de vida explotando la misma tierra. ¿Se puede imaginar igual resultado con soja?”.

Rossi indica que, en la actualidad, la Secretaría de Energía asignó cupos para cortar los combustibles al 5% y que la ley habilita a las autoridades para hacer fluctuar ese porcentaje según las disponibilidad.

“Por ahora producimos nosotros y tres ingenios más; la ley permite al Gobierno elevar la mezcla hasta el 10 por ciento, pero, para eso, debe dar dos años para que hagan las inversiones los que tengan los cupos asignados. Es un planteo inteligente que permite ajustar según las incidencias de la producción”, destaca.

Brasil está mezclando 25 por ciento de alcohol anhidro sobre naftas, pero ha tenido muchas lluvias que perjudicaron la producción y lo bajaron al 20 por ciento, es la flexibilidad que permite el anhidro. Las petroleras aquí tienen libertad para definir si cortan entre el 2 por ciento en toda su oferta o si van hasta el 5 por ciento en una determinada región; pueden jugar con formulación o regionalización, les han dado libertad.”

Para suministro eléctrico

La Secretaría de Energía fija el precio, que en la actualidad es de 670 dólares el metro cúbico y que guarda una relación con el del petróleo para que no tenga incidencia en los precios.

Rossi sostiene que la planta de energía será muy importante para una región con algunos inconvenientes. “Es final de línea, por lo cual, cualquier corte no tiene alternativa, y en la zona de Orán las caídas de tensión son muy habituales. TransNoa está muy cerca, a apenas dos kilómetros, y las torres pasan por nuestro cañaveral, así que la conexión es muy fácil, y el aumento de la oferta eléctrica permitirá desarrollar otros proyectos, por ejemplo, en Tartagal”, explica.

El ejecutivo detalla que “lo bueno de esta planta es que puede generar durante seis meses durante la zafra, cuando hay bagazo, y reemplaza consumo de gas para producir electricidad o, eventualmente, la quema de fueloil y gasoil importado”. En los meses de verano “se puede usar el generador Siemens para quemar gas y producir electricidad, si es necesario”.

Las dos plantas nuevas están ubicadas en San Martín del Tabacal, en el salteño departamento de Orán, y Rossi destaca que toda la inversión se hizo sin deuda, sólo con aportes de capital hechos por el grupo propietario.

por Jorge Oviedo

Fuente:  Diario La Nación

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