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Argentina: la industria azucarera apunta a la energía y los biocombustibles

industria-azucarera-etanolEl sector busca crecer a partir de la cogeneración de electricidad y el etanol de caña.

El proceso de elaboración de azúcar, una usina de fabricación de energía.Foto: Centro azucarero argentino.

Con un volumen de producción de 2,29 millones de toneladas y un mercado de consumo doméstico que ya tocó su techo, la industria azucarera argentina apunta a dos objetivos para impulsar su crecimiento: la cogeneración de energía a partir del propio proceso de fabricación de azúcar y la producción de etanol de caña.

“Para cubrir el 5 por ciento de mezcla de etanol con nafta que se debe aplicar por ley a partir de 2010, harían falta 300.000 toneladas de azúcar, aproximadamente el 13 por ciento de la producción nacional”, dijo el flamante presidente del Centro Azucarero Argentino, Fernando Nebbia.

“Por otro lado, en materia de energía eléctrica, durante la zafra estamos en condiciones de generar un millón de megavatios, que son las dos terceras parte de lo que el país importa de energía para suplir sus faltantes. Lo mejor es que la zafra azucarera coincide con la época en que el país hace sus importaciones: el período de abril a noviembre, con lo cual nuestras condiciones para abastecer a la red son inmejorables”, explicó Nebbia.

De acuerdo con el Centro Azucarero Argentino, la gran oferta de azúcar, los precios internacionales debajo de los costos de producción, sumado al hecho de que se trata de un producto altamente protegido por todas las economías del mundo, son factores que hacen que actualmente los precios del producto estén deprimidos.

“El sector siente que los esfuerzos que se hacen para producir no se ven reflejados en los precios que recibe. Por eso el etanol y la cogeneración pueden ser el lugar adonde orientar los esfuerzos para seguir creciendo”, explicó Nebbia.

La única empresa que ya está lista para producir etanol es hasta el momento la tucumana Azucarera Los Balcanes, de Jorge y Catalina Rocchia Ferro, una de las pioneras en interesarse en el etanol. Los Balcanes inauguró su fábrica en 2007 y ya está haciendo pruebas para comercializar nafta mezclada a través de su cadena de estaciones de servicio Northwest.

En cuanto a las fábricas en proyecto, de acuerdo con los datos de la Asociación Argentina de Biocombustibles, hay 500 millones de dólares invertidos en nuevos proyectos de producción de etanol de azúcar. Algunas de las empresas que están desarrollando el negocio son la salteña San Martín de Tabacal (de la norteamericana Seabord) y la tucumana Azucarera Juan Manuel Terán, propietaria de los ingenios Santa Bárbara y Nuñorco.

Sobre las dudas que generaba en las empresas la fijación del precio de ambas commodities, según Nebbia, para el caso del etanol, el precio ya establecido por la Secretaría de Energía es de $ 2,03 por litro.

“En lo que se refiere a los valores de la energía producida por la cogeneración, las inversiones se amparan en el plan oficial Energía Plus, que permitiría vender la energía producida a un precio no regulado”, explicó el presidente del CAA.

Interrogantes

Además de la promesa de reactivación que trae el etanol bajo el brazo al negocio azucarero, para Nebbia aún hay mayores posibilidades por explorar en materia energética. “Cuando haya biocombustibles de segunda generación, basados en celulosa, se van a abrir aun más puertas para la actividad, porque la caña tiene un potencial mayor al de cualquier otro cultivo disponible en el país”, dijo.

Del lado de la producción, se reconocen las grandes posibilidades que abre la producción de combustibles limpios para dar aire a un negocio que padece la sobreoferta, aunque persisten las dudas acerca de cómo se van a desarrollar las inversiones y cómo se va a reorientar el mercado a partir de la irrupción del etanol. “Hay dudas en el sector azucarero, por ejemplo, acerca de si el precio fijado por litro es a la salida de ingenio o puesto en la estación de servicio, y otros puntos sobre los que la ley no es demasiado clara”, dijo el vicepresidente del Centro de Agricultores Cañeros de Tucumán (Cactu), Otto Gramajo.

Por otro lado, hay dudas de parte de los productores acerca de en qué instalaciones se va a procesar la caña destinada a etanol. “Hay muchos proyectos, pero nadie está listo para producir ya. Se está hablando de hacer una gran deshidratadora para todos los ingenios tucumanos, que debería ponerse en marcha en 2009. Lo cierto es que, con la crisis mundial, va a ser difícil para las empresas obtener el financiamiento necesario para montar semejante infraestructura y nadie tiene tanta espalda como para afrontar solo semejante inversión”, estimó Gramajo.

Otro tema que despierta interrogantes es un residuo resultante de la producción de etanol, la vinaza, que es contaminante y que ha generado no pocos conflictos entre las empresas del sector y de los ambientalistas.

2,29 Millones de toneladas de azúcar se produjeron en 2008, un número cercano al récord de producción de 2006 (2,31 millones).

500 Millones de dólares habría invertidos en nuevos proyectos para procesar etanol de azúcar.

1 millón de megavatios produciría la industria local, que puede cogenerar energía a partir del proceso de fabricación de azúcar.

$ 2,03 por litro Sería el precio oficial para el litro de etanol, fijado por la Secretaría de Energía.

Mercedes Colombres

Fuente: La Nación

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