ECOLOGIA

EL DIA DE LA MUSICA SOSTENIBLE

Pablo L. Barbero/Madrid.’¡Gracias por haber venido en bici!’, reza un pequeño cartel que la organización ha colocado en cada una de las bicicletas aparcadas en el parking del recinto del Día de la Música. El festival madrileño ha puesto el acento en la sostenibilidad con una batería de pequeñas pero ambiciosas medidas, como ésta, que hacen del evento uno de los pocos en España que apuesta por un modelo de organización basado en el respeto al medio ambiente.

Vehículos de biodiesel para transportar a los artistas, patinetes eléctricos para los organizadores, placas solares instaladas en las casetas, la reutilización de la mayoría de instalaciones provisionales o la recogida selectiva de los residuos son algunas de estas iniciativas, en las que se busca involucrar a todos los actores, tanto artistas y proveedores como público. Sin embargo, este mensaje no ha conseguido disimular ciertas carencias de la organización del festival.

“No hay una gran acción espectacular, sino pequeños detalle”?, afirma Eduardo Zaldívar, responsable de Responsabilidad Social Corporativa de Heineken. En su afán de “complicarse la vida”, como dice irónicamente, la empresa ‘verde’ no consigue compensar la inversión. El coste extra de organizar un festival sostenible es de un 10%, según sus estimaciones, aunque el coste no económico es aún mayor, ya que supone ?mucho más trabajo.

El problema de los vasos

Zaldívar explica que uno de los principales problemas que se encuentra un organizador de un festival es la gestión de los residuos plásticos, sobre todo vasos, que acaban desperdigados por el suelo. En el Día de la Música, al pedir una cerveza los camareros te advierten de que si devuelves diez vasos te dan un regalo y entras en el sorteo de una bicicleta, por lo que no han sido pocos los asistentes que se han dedicado a recopilar varias decenas, dejando el suelo más limpio de lo que es habitual en este tipo de eventos.

Otra curiosa iniciativa es un pequeño escenario para bandas emergentes que se alimenta de la energía que los propios festivaleros producen en bicicletas estáticas instaladas a los pies de los músicos. Junto a las placas solares, la generación de electricidad de los voluntarios que pedalean aporta energía de sobra para los cientos de vatios de potencia de sonido de cada altavoz.

Buena parte de la iluminación del recinto es a base de Leds, con un consumo menor que las bombillas convencionales, y los seis generadores instalados consumen biodiesel en lugar de gasóleo. Además, el agua utilizada para limpieza es reciclada y para la cartelería se usa la fuente Ecofont, que ahorra un 30% de tinta. Todo para que el respeto al medio ambiente sea máximo.

Cambio de mentalidad

Apostamos por un cambio de mentalidad en la organización de festivales. Y esto sólo es el principio, afirma Zaldívar. El responsable de RSC de Heineken colabora mano a mano con José Morán, exdirector del Festival Internacional de Benicàssim y socio fundador de Universo Vivo, empresa española y la primera que ha creado un sello de calidad ambiental de eventos, el certificado Vivo.

Morán afirma que la clave es que la gente sienta como suya la apuesta por la sostenibilidad y que la implicación venga a través de la información: que la gente conozca para qué sirve reciclar o que se hace con los productos que se arrojan al contenedor amarillo es clave.El compromiso con el medio ambiente es compatible con la idea de diversión y disfrute de un festival de música, concluye.

El Día de la Música no es el primer festival que pone el acento en la ecología.

El Ecopop, que se celebra cada año en Arenas de San Pedro (Ávila), se celebra en una zona devastada por un incendio en 2009. Desde entonces, cada mes de febrero hacen coincidir los conciertos con la repoblación de 1.000 nuevos árboles al año, además de buscar el máximo respeto al medio ambiente con una eficiente gestión del agua o la energía. El SOS 4.8, que esta primavera ha celebrado su tercera edición en Murcia, avanza cada año en la misma línea mediante el incentivo del uso de la bicicleta o el canje de vasos usado por regalos. Son los primeros pasos hacia un nuevo modelo de festival.EL MUNDO.

Comentar esta noticia

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias más leídas

To Top
Compartido