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Biodiesel, las algas como alternativa energética

biodiesel-algas-oil-foxA comienzos del siglo XXI, la búsqueda de energías alternativas ha adquirido progresiva importancia en el mundo. El agotamiento del petróleo -consecuencia de su desenfrenada extracción durante la centuria anterior-, sumado a una creciente preocupación por el medio ambiente, llevaron a pensar en nuevas formas de producción, a partir de productos de origen vegetal.

Una de ellas se desarrolla en la Argentina. Jorge Kalustian es el presidente de Oilfox, una empresa que desde 1997 estudia las distintas posibilidades para la producción de biocombustibles. Hoy, la firma apuesta a la utilización de una oleaginosa que no se encuentra en el campo, sino en el mar: las algas. “En la actualidad, somos la vedette de las compañías, porque apostamos a futuro cuando nadie apostaba”, afirma a este medio, orgulloso, el empresario.

EL CULTIVO DE LA MATERIA PRIMA ACUÁTICA

Kalustian recuerda cómo surgió el interés por el cultivo de algas: “Investigando, tuvimos novedades de que en el sur argentino alguien estaba cultivando algas con otros fines, por ejemplo, para cosméticos. Entonces, les dijimos que nos manden un litro de aceite para analizarlo, y nos dijeron ‘no tengo, pero el martes lo siembro y el sábado lo cosecho’. Esa fue la primera sorpresa”, señala.

RP.- ¿En dónde se cultivan las algas?

Las algas se cultivan en invernaderos, que son como enormes piletas pelopincho de cien metros de largo, diez de frente y cincuenta centímetros de espesor. El agua, a través de un mecanismo mecánico, va girando. Si se quedasen quietas, las algas se pelearían entre ellas por la luz. El invernadero tiene un techo transparente por donde pasa la luz del sol. Las algas, a medida que se van moviendo, toman contacto con ella.

Simultáneamente, se realiza una inyección de CO2 -dióxido de carbono- mediante burbujeo. A su vez, se le agrega una sopa especial de nutrientes. Con estos elementos, las algas empiezan a crecer y a engordar. Y las estresamos, ya que de noche le seguimos inyectando luz. De esta manera, siguen devorando CO2, se creen que es de día y siguen comiendo. ¿Qué ocurre entonces? Se agrandan, se llenan de lípidos.

RP.- ¿Cómo es el proceso de extracción del aceite?

Una vez que el alga engordó lo suficiente, se filtra el agua a través de mayas de acero inoxidable mediante el uso de bombas peristálticas -movimientos de contracción y presión que no dañan al vegetal-. De esta forma, queda solo la pasta seca, la cual pasa a las centrífugas con apenas una pequeña cantidad de humedad. Por último, eso pasa a la aceitera, en donde se le extrae el aceite y se lleva a la planta de biodiesel.

RP.- ¿Cuáles son las posibles ventajas que presenta la producción de biocombustibles a partir de las algas?

Es sorprendente el rendimiento de las algas en comparación con otras oleaginosas. Una hectárea de soja nos da 400 litros por hectárea. Una de tártago, 1200 litros. La que más da en la tierra es el aceite de palma, unos 5 mil litros. Las algas, en cambio, nos dan 100 mil litros de aceite por hectárea. En 200 hectáreas pondremos dos mil invernaderos. Imaginate lo qué es entonces. En estos 2 mil invernaderos se produce lo mismo que 600 mil hectáreas de soja. Entonces ahí no competimos con los alimentos.

RP.- ¿En qué tipos de aguas realizan cultivos?

Nosotros trabajamos con cultivos en agua dulce y salada. En el mundo, por ahora, se han descubierto 110 mil variedades de algas. Hace 4.600 años los egipcios ya cultivaban esta oleaginosa. En la Argentina actualmente se cultivan y de ellas se obtiene, entre otras cosas, suplementos dietarios. Las algas de agua muy salada son, por ejemplo, las que están en el Mar Muerto. Son vegetales que crecen en ambientes muy salados y tienen mucho contenido de aceite.

RP.- ¿Más que las aguas dulces?

Más que las aguas dulces. La diferencia es que estas, si bien tienen menor contenido de aceite, el subproducto que se obtiene de ellas es muy rendidor. Tras haberles extraído el aceite, a nosotros nos quedarán enormes cantidades del resto. Lo que haremos será venderla como suplemento dietario, que tiene un precio incluso más caro que el del biodiesel.

RP.- Las algas pueden ser, entonces, un negocio doble, ya que se obtienen dos productos de una misma materia prima.

Yo te diría más. Nuestro objetivo es extraer el aceite para cumplir la meta que nos planteamos con los suizos -el grupo inversor con el cual estamos trabajando-. Ese es el objetivo primario. El secundario es cómo deshacer la pasta de algas. Investigando, nos encontramos que, además del negocio de la pasta de algas, de estas plantas acuáticas se puede sacar azúcares y obtener así etanol y bioetanol. También estamos experimentando que, mediante un proceso biológico -denominado digestión anaeróbica-, las algas pueden producir biogás -gas natural- y dióxido de carbono. En resumen, hoy nos proponemos a bajar el CO2, aumentar el oxígeno, tener un combustible alternativo, generar alimentos, y tener algunos otros derivados como pueden ser el bioetanol o el biogás.

RP.- ¿Ustedes están separando el bioetanol del proceso de extracción?

No, aún está en etapa de laboratorio. Por ahora tenemos un objetivo claro: conseguir el aceite para cumplir el acuerdo que tenemos con nuestros socios inversores y cumplir con nuestros compradores el biodiesel prometido. Pero, mientras tanto, trabajamos sobre el desecho que nos va quedando, que son los alimentos, y después ver qué más se puede hacer con el biodiesel.

EL ACEITE COMO PETRÓLEO VEGETAL

RP.- ¿Qué perspectivas tiene, en cuanto al potencial económico, este proyecto a nivel nacional?

Ya hay varios grupos económicos financieros y multinacionales que están detrás nuestro para voltear al grupo suizo. Por ejemplo, han aparecido los Emiratos Árabes para ver si nosotros podemos desarrollar este proyecto en otras partes. La idea es poder llevar este plan a toda Latinoamérica e independizarnos de las aceiteras, porque para mí éstas se convertirán en un gran monopolio. Nosotros vamos a transferir la tecnología a las pequeñas empresas. Cuando, por ejemplo, alguna PyME quiera hacer 100 mil litros de biodiesel, con una hectárea de invernaderos ya lo va a poder hacer. Pero primero tenemos que hacerla nosotros, con nuestros inversores. Una vez que nosotros lleguemos a altura crucero, lo que vamos a hacer es transferencia de tecnología para cualquiera.

RP.- Apartándonos del tema de las algas, ¿qué concepción tiene de la utilización de la soja para la producción de energía?

En primer lugar, quiero decir que estoy en contra del cultivo desenfrenado de soja. Sin embargo, puedo demostrar que los biocombustibles van a sobrealimentar el planeta. Por ejemplo: con cinco toneladas de soja, cuatro se utilizan para alimentos, es decir, un 80 por ciento. Del 20 por ciento restante se obtiene el aceite comestible, que se va a transformar en biodiesel. Supongamos que la demanda de biocombustibles aumente, por ejemplo, el doble. ¿Qué se debe hacer? Duplicar esas cuatro toneladas de alimento, dado que el aceite es un derivado del cultivo de soja. En realidad, la necesidad de hacer más aceite va a generar más alimentos. El problema es que para obtener mayores cantidades de soja, se van a necesitar más extensiones de tierras, y dichos territorios se están ganando a los bosques. Si con el objetivo de tener mayores cantidades de alimentos, nos llevamos puestos bosques, nos olvidamos del biodiesel

RP.- Entonces, ¿la soja no es una alternativa para la producción de biodiesel?

Sí, claro que lo es. Si nosotros no hiciéramos una hectárea más de soja, ¿qué podría hacer? Algo elemental. Argentina fabrica y exporta 7 mil millones de litros de aceites. Consume 600 millones, menos del 10 por ciento. El 91 por ciento restante lo exportamos como aceite, para que otros hagan biodiesel. Entonces, en vez de exportar aceite o hacer más soja, transformemos el aceite en biodiesel. Esto significará mayor ingreso al país, una mejor utilización de la energía y una enorme cantidad de trabajo.

Por Andrés Todesca

Fuente: Real Politik

4 Comments

4 Comments

  1. ISMAEL

    noviembre 2, 2009 at 6:46 pm

    HOLA Y MUCHAS GRACIAS POR SUS INFORMATIONES SOBRE LAS ALGAS LO NECESITO MAS INFORMACIONES TECNICAS PARA LOS INVERNADEROS DE CULTIVOS DE ALGAS GRACIAS

  2. Emilio

    enero 12, 2011 at 12:08 pm

    Felicitaciones !!! Apoyo este proyecto.Mucha Suerte.

  3. Daniel

    agosto 23, 2011 at 11:22 pm

    Muchas gracias, a la vez me estan ayudando con mi proyecto cientifico del colegio hacerca de las microalgas y les deseo mucha suerte.

  4. Angel

    febrero 13, 2012 at 10:50 am

    Muy buena la publicación. Será posible este cultivo en Mendoza, Argentina. Hay algo al respecto? . Gracias.

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