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BLANCO SOBRE NEGRO: REDUCCION DEL IVA AL 10,5% A LOS SUBPRODUCTOS DE GRANOS Y OLEAGINOSAS COMO MEDIDA PARA SANEAR LA AGROINDUSTRIA ARGENTINA Y SUBIR LA RECAUDACION FISCAL

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CAPEBA, CAMARA DE PYMES EXTRUSORAS Y BIOENERGIAS DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES  PROPONE REDUCIR EL IVA AL 10,5% A LOS SUBPRODUCTOS DE GRANOS Y OLEAGINOSAS, SANEANDO LA AGROINDUSTRIA Y GENERARANDO UN AUMENTO MULTIMILLONARIO EN LA RECAUDACION FISCAL.

1. El Problema

CAPEBA representa a las más de 120 empresas pymes de extrusores y bioenergías de la provincia de Buenos Aires, desde diciembre de 2016 mantenemos reuniones mensuales e intercamaras para abordar temas en común, los ejes principales son:

Competencia desleal, energía, sindicatos, calidad, exportación, propuestas de valor a futuro individuales y conjuntas. La idea es compartir, problemas en común, ideas, preocupaciones y buscar soluciones entre todos y en común además de sumar voluntades para unificar posiciones ante terceros.

Uno de los principales problemas que vemos en las distintas zonas del país y que se repite es el de la competencia desleal, el mecanismo es simple: Los subproductos facturan y cobran iva 21% esto genera una masa de dinero muy tentadora para estas empresas irregulares (las llamadas carpetas), estas empresas compran o generan el subproducto en negro y lo venden facturado con 21% de iva en cada operación, luego a la hora de depositar el iva por diferencia de debito y crédito generan distintas maniobras con la cual se apoderan de un porcentaje cercano al 70 % del IVA que facturan.

Operan durante un tiempo y cuando caen atrás de esas empresas hay como responsables, personas insolventes. Los verdaderos artífices ya están a esa altura operando con nuevas empresas y repitiendo la maniobra una y otra vez con el pasar de los años.

Así se evade y se genera competencia desleal en la agroindustria, donde los oferentes naturales, las fábricas, quedan en una situación de extrema vulnerabilidad comercial, casi siempre fuera del negocio. En un negocio que no llega al 10 %, competir con carpetas que se apropian con aproximadamente un 15 % del iva, es inviable. Las carpetas venden más barato.

Estas empresas “carpetas”, estimamos que manejadas “realmente”  siempre por las mismas personas, son letales para la cadena agroindustrial y sus costos, ya que no son fabricantes, no tienen empleados, no pagan cargas sociales, no pagan electricidad, y solo se dedican a “evadir ” impuestos durante años, repitiendo la maniobra, una y otra vez, con distintos CUIT y distintos “responsables legales “ insolventes. A la corta o a la larga, las carpetas terminan formando parte de la facturación apócrifa.

“EL MAYOR PROBLEMA HOY DE EVASION EN LA ARGENTINA ES LA FACTURA APOCRIFA, ES DECIR LAS FACTURAS TRUCHAS” Administrador de AFIP, Leandro Cuccioli, en Dario La Nacion, 8 de julio 2018

Los consumidores de subproductos “ven” muy conveniente estas compras a bajo precio, pensando que se ven favorecidos, pero en el mediano o largo plazo también son víctimas de los evasores, ya que cuando AFIP detecta la maniobra, anula las facturas de las “comercializadoras fantasmas”, y pierden el credito fiscal de ese IVA. Muchas veces el impacto de AFIP sobre el consumidor es de hasta 4 veces la base imponible comprada, ya que no solo pierde el IVA comprado, sino que al anular la compra le ajustan GANANCIAS, se le penaliza por SALIDAS NO DOCUMENTADAS y se les suman INTERESES Y PUNITORIOS, llegando esta situación en algunos casos, a provocar la convocatoria o quiebra de la empresa, con todo el daño que ello supone tanto para los dueños de las empresas como para los empleados que pierden su fuente laboral.

En definitiva, estas empresas “fantasma o carpetas”, que actúan tanto en el mercado interno como en el externo, generan un daño multimillonario al fisco, a la industria que produce, a los consumidores de subproductos y al mercado laboral (porque no da empleo).

2. Antecedentes

Esta problemática y operatoria se vio en los años 90 en los cereales y oleaginosas, en el año 1998 se empezó a aplicar el IVA 10,5 % con retención del 8% y 2,5% deposito vía CBU. Automáticamente no hubo más negocio para estas empresas, muchas desaparecieron y otras fueron mutando a los subproductos donde podían y pueden seguir operando con la misma metodología.

Más cercana está la aplicación en la cadena de carnes de pollo y de cerdo donde a inicios del presente año 2018 se redujo la alícuota de iva del 21 al 10,5 %, una medida importante parae erradicar practicas maliciosas y reducir costo a los consumidores finales y que debe ser acompañada por los subproductos de granos y oleaginosas para armonizar la cadena productiva de esas carnes que tienen ahora iva compra 21% en caso subproductos de soja e iva venta al 10,5 %.

3. El impacto del problema

La facturación apócrifa es un verdadero problema para la fiscalidad y la economía. En nuestro sector solo contando soja extrusado y prensado consumo interno, el daño es significativo. Sobre un mercado mínimo, supuesto y minorado de 3 millones de toneladas anuales, con un 33 % del mercado movido por empresas fantasmas con facturación apócrifa, con un valor soja estimado en 7.700 $/tn, esas “carpetas” en IVA apropiándose con el 70 % evaden al fisco en más de 1.120 millones de $ anuales.
(0,33 x 3.000.000 x 7.700 x0,21 x 0,70).

Mientras que con una alícuota de IVA del 10,5 % y retención del 8% con pago a CBU del 2,5 %, el fisco recaudaría en forma segura en IVA 2.425,5 millones de $ anuales (3.000.000 x 7.700 x 0,105) mas todos los impuestos que una empresa normal paga en condiciones normales. En pocas palabras, bajando impuestos, el estado puede recaudar más. Muy importante para bajar el déficit fiscal y va en la dirección de lo que profesa nuestro Presidente de la Nacion, “pedirle a los políticos cuidar el mango todos los días”.

A eso hay, que agregar que el extrusado prensado procesa solo el 10 % de soja en Argentina, por lo que el efecto de pérdida de recaudación pasa de 1.120 a 11.200 millones de pesos anuales.

Y aun así, solo se está contabilizando soja. Y se sabe que las carpetas actúan en todos los subproductos de granos y oleaginosas. Es difícil seguir cuantificando las cifras evadidas al fisco en esas cadenas desde el maíz al sorgo, pasando por el mani, girasol entre otros. La cifra subiría mucho más arriba de los 11.200 millones de pesos anuales de pérdida de recaudación.

El impacto social es aún peor, los empleos que se pierden, los empleos que se podrían generar con una fiscalidad adecuada y la percepción de que en la Argentina el esfuerzo de lo genuino no vale. Nuestras generaciones más pequeñas necesitan verdaderos ejemplos. La fiscalidad perversa no da ejemplo alguno.

4. Propuesta de solución

Desde CAPEBA entendemos que una sencilla medida administrativa, es la mejor solución al problema. Creemos que es mucho más inteligente eliminar la posibilidad de hacer negocio ilegal que dejarlos hacerlos y después tener que perseguirlos por años.

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La propuesta consiste en tomar una medida en dos pasos simultáneos.

1) Reducir la alícuota de IVA de todos los subproductos de granos y oleaginosas, al 10,5%, manteniendo la misma carga fiscal para toda la cadena productiva y desalentando el fraude de las empresas fantasma al quitarle atractivo al negocio.

2) Implementar el mismo sistema de retención del IVA que en el venta de granos. Que los consumidores de los subproductos de granos y oleaginosas sean agentes de retención del IVA y paguen reteniendo el 8% y pagar el 2,5% al industrial mediante transferencia bancaria a un CBU declarado y fiscalizado por la AFIP, desalentando la actuación de las empresas “fantasmas” al sacarles el “manejo” de esa masa de dinero.

Con esta simple medida, todos las partes involucradas en la cadena de valor de este segmento empresarial, se minimiza el problema y todas las partes ganan.

-El estado mejora la recaudación fiscal al impedir la evasión y acelera el cobro del impuesto.

-Los consumidores no ponen en riesgo sus créditos fiscales e indirectamente se abaratan los costos de los sectores de la carne, leche y huevos que son básicos en la lucha contra la pobreza y la meta del gobierno de “pobreza cero”.

-Los industriales no compiten con competidores desleales.

-El pueblo no pierde impuestos ni puestos de trabajo por causa de estos empresarios “fantasma”.

-Se daría un claro mensaje a la cultura del trabajo, sacándole un negocio multimillonario a perversos y delincuentes pseudo empresarios.

-Un tema importante de impacto directo es el aumento de recaudación por ganancias, en medida que salga de circuito la facturación apócrifa, las empresas del sector tributarán más ganancias al aumentar facturación, tanto por retenciones en las ventas como por cierres de balances.

FUENTE: CAPEBA, CAMARA DE PYMES EXTRUSORAS Y BIOENERGIAS DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES 

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