Vuelven a repetirse las condiciones estructurales de fines del siglo XIX, cuando la Argentina transitó un desarrollo económico íntimamente ligado a la exportación de agroalimentos. Pero todo indica que se está dejando pasar la oportunidad.Florencia Carbone/LA NACION.
Quienes pregonan la teoría de que la historia es cíclica esbozarán una sonrisa.
La Argentina vive hoy un escenario muy similar al de fines del siglo XIX o principios del XX. Si entonces pudo ser el granero del mundo hoy podría transformarse en un gran supermercado de la globalización: las condiciones para exportar alimentos y biocombustibles parecen inmejorables. Leer más »