biocombustibles

Rockefeller y los "bio-chantas"

biodiesel-RockefellerLa industria de energías renovables está creando millonarios nuevos en todo el mundo. En Latinoamérica, dadas las ventajas naturales que tenemos en biocombustibles como biodiesel y etanol, creo que el próximo Rockefeller de la industria saldrá de la Argentina o Brasil. Varios ya se han lanzado a la carrera.

¿Por qué nombré a Rockefeller? Porque hay paralelos entre lo que este visionario logró en la industria petroquímica y lo que se está creando ahora, en este siglo de energías renovables. 

Hace poco leí la biografía de John D. Rockefeller (1839-1937), fundador de la Standard Oil Company y hombre más rico del mundo en su tiempo; su riqueza relativa hace que Bill Gates y Carlos Slim se vean como meros ejecutivos exitosos. 

Su educación terciaria se limitó a diez semanas en un instituto de contabilidad, con el cual consiguió — a los 16 años — trabajo como asistente contable en una oficina. A los 19 años se estableció por su cuenta como broker mercantilista de commodities, y es aquí donde vió por primera vez el potencial de la industria nueva de petróleo refinado. A los 24 años adquirió su primera refinería, y a los 30 estableció a la Standard Oil, un conglomerado de refinerías que sumadas representaban la mayor capacidad de refinado de hidrocarburos del mundo.  Se metió de lleno desde el principio, inventando y moldeando esta industria sin tener experiencia alguna. 

Y podría argumentarse que era un “chanta” al comenzar su excursión en la industria petrolera.

Rockefeller intuyó que la industria petrolera debía enfocarse en tres áreas: economías de escala, integración vertical, y el desarrollo comercial de productos secundarios como los lubricantes. En esto es muy similar al mundo actual de los biocombustibles, donde los proyectos nuevos de biodiesel son cada vez más grandes y típicamente incluyen su propia molienda de granos para abastecerse de aceite vegetal (la materia prima para hacer biodiesel). Empresarios creativos están desarrollando maneras de crear nichos muy valiosos en segmentos específicos dentro de los derivados del proceso.  Y los más astutos están buscando desarrollar materias primas nuevas y más económicas, como el caso de la jatropha o las algas.

La industria de biocombustibles está viviendo tiempos algo parecidos al Viejo Oeste, donde todo es posible y las reglas se inventan día a día: tener una educación formal cuenta por poco y riqueza familiar no es necesaria. Sólo se requieren sueños grandes lubricados por mucha astucia y una gran audacia.

Y la industria cuenta también con lo que llamamos “bio-chantas”. Según varias fuentes, el primero en usar el término fue el coordinador del programa de biocombustibles de la Secretaría de Energía, quien se ha topado con muchos durante su labor. “Tratamos a todos igual, aunque muchas veces es obvio de que no tienen el conocimiento adecuado, o peor aún, no están orientados a un desarrollo ordenado de la industria”, asegura.

Por un lado preocupa la existencia de bio-chantas, pero en realidad es inevitable y es parte natural del desarrollo de una industria nueva. Es importante permitir desarrollar esa creatividad, pero trabajando dentro de un marco cada vez más formal. Como la institución que representa a esta industria naciente, la Cámara Argentina de Energías Renovables intenta mantener ese delicado balance, aun cuando estamos cerrando lentamente la ventana de oportunidad al madurar la industria. Nuestros comités están estableciendo procedimientos, estándares y certificaciones para la industria, elevando el nivel general de profesionalismo y forzando a la bio-chantada a cumplir promesas o salir.

La historia del desarrollo económico del mundo muestra que muchos capitanes de industria empezaron sus vidas aparentando ser algo más de lo que eran, como Steve Jobs de Apple, negociando contratos millonarios sin dejar saber que aún trabajaba desde la casa de su madre. Por suerte, uno deja de ser chanta el día que cumple con las promesas que hace.

Así que cuidado. Ese bio-chanta de hoy puede ser el bio-Rockefeller de mañana.

Por Carlos St. James* 

Presidente de la Cámara Argentina de Energías Renovables

Gentileza de Carlos St.James para http://www.biodiesel.com.ar/

1 Comment

1 Comment

  1. orlando cardinali

    marzo 8, 2008 at 10:10 am

    estamos por implantar 200 has. de jatropha curcas y jatropha macrocarpa en catamarca, nuestro problema es su comercialización ya que no hay una guia de plantas procesadoras.

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