AAPRESID

ECONOMIA DEL AGUA, TODO UN CAPITAL

JOHN-DEERE-MONSANTO.gifSimposio internacional: expertos y productores se refirieron a la demanda de planteos sustentables.Andrés Ferreras (Enviado especial).

Foto: Pablo Ogallar, de Monsanto, y Fernán Zampiero, de John Deere Argentina (Prensa Monsanto).

Rosario

Maximizar la eficiencia en el uso de recursos para seguirle el ritmo a la mayor demanda alimentaria mundial, pero sin chocar el planeta en el intento.

Por ese camino anduvo la confluencia de propuestas y debates en el marco del XIX Congreso de Aapresid, que concluirá esta tarde. Bajo la premisa de poner en juego la “inteligencia colaborativa”, como decía el lema del encuentro, los distintos actores de la producción aportaron sus ideas y proyectos para encaminarse hacia la generación de mayor volumen de alimentos, pero con menor desgaste de recursos, que por otro lado serán cada vez más escasos.

El agua emerge como el elemento crucial a cuidar. Del conjunto en el planeta, sólo el tres por ciento es dulce. De ese cupo, el 67 por ciento es de uso productivo, 19 por ciento está en la industria y el 11 por ciento para consumo humano y familiar.

La distribución de esa agua en el mundo ubica a América latina como una de las regiones más favorecidas. Esa abundancia relativa, junto a la reserva de tierras, abre una brecha de capacidades productivas, desafíos y oportunidades para las políticas públicas y privadas.

El uso que se haga del agua en el riego, eligiendo cuándo y cómo regar, determinará su eficiencia y aprovechamiento para el sector agropecuario.

Poder de riego

Desde la esfera pública, Jorge Neme, coordinador del Prosap, señaló que en Argentina el 6,5 por ciento del área agrícola está bajo riego, pero que ésta representa el 17 por ciento del producto bruto, lo que explica su poder como herramienta para generar valor, además de empleo y ocupación del territorio.

Argentina cuenta con un potencial para regar 16 millones de hectáreas, seis en forma integral y 10 de complementario.

Desde 2002 hasta la fecha, se invirtió en recuperar viejos canales de riego que no recibían obras desde hacía 40 años. Córdoba aparece en la lista del Prosap con dos proyectos en marcha, uno de 10,4 millones de dólares de reordenamiento del sistema de Río de los Sauces, y otro de 7,9 millones de dólares para conservación de suelos. También se formula un sistema de riego avanzado en el dique Pichanas, por 23 millones de dólares.

El funcionario agregó que se estudian obras con fuentes alternativas de energía, por los costos de la electricidad para los equipos, y también dijo que se podría evaluar una tarifa diferenciada para el riego.

Estrategias

Martín Pasman es un productor que maneja 52 equipos de riego por aspersión y sostiene que cada dólar invertido en el sistema multiplica por siete el retorno económico. Por costos energéticos y disponibilidad del agua en el mundo, es central hacer uso eficiente del recurso.

“Tenemos que regar cuando vayamos a tener la mejor respuesta. Con un mismo pivote se puede trabajar sobre tres cultivos y sacar el máximo retorno a la unidad. Desde el invierno al inicio de la primavera, el trigo; luego el maíz hasta el inicio de verano, y del 20 de enero en adelante la soja”, puntualizó.

Desde Colombia, Jorge Domínguez, defendió la irrigación localizada, no sólo por un logro de eficiencia del 97 por ciento, sino porque permite el aprovechamiento del ciento por ciento del área de siembra. “La uniformidad de emisión permite un aumento de productividad por hectárea, mejora el uso del fertilizante y favorece la aparición de menos plagas porque la humedad está reducida a una línea y posicionamiento”, explicó.

Un proyecto de riego exitoso en el sudoeste de Buenos Aires fue expuesto por Facundo Bilbao, de Coronel Suárez. Relató que buscaban un campo con algunas zonas marginales, por el costo, pero que dispusieran de agua en calidad y abundancia.

Comenzaron a desarrollar su proyecto de riego en un campo que tiene más del 50 por ciento con toscas a menos de 50 centímetros de la superficie. El consumo de humedad de los cultivos es mayor al que aportan las precipitaciones. El riego se aplica en 1.340 hectáreas de las 2.080 totales.

Para funcionar, trajeron el gas natural desde nueve kilómetros y luego hicieron 14 kilómetros de tubería interna. Los motores a gas les permitieron bajar de 60 a 11 centavos de dólar el gasto en energía por cada milímetro de riego.

“Mejorar los tiempos de siembra para coordinar el riego permite que los cultivos no compitan por el agua en sus períodos críticos”, señaló Bilbao, cuya estimación para recuperar la inversión de dos millones de dólares es de 2,7 años.

Más hacia el sur, en la desembocadura del Río Negro, Javier Fornielles, relató el proyecto de un sistema de riego para producir maíz prácticamente sobre el desierto. En una zona en la que la aparición de tormentas de arena remite a la geografía del Sahara africano, en el establecimiento El Carbón buscan volver productivas tierras poco amables.

Sacarán agua del mismo Río Negro, que tiene un caudal de 930 metros cúbicos por segundo. Con la mitad de ese caudal se pueden regar 335 mil hectáreas, apunta el productor.

Vieron en la zona una alta potencialidad en el maíz, ya que en Viedma se cuenta con temperaturas medias que se ubican entre las de Balcarce y Pergamino, en la provincia de Buenos Aires.

En el valle rionegrino, los suelos son problemáticos para la siembra por sus irregularidades. Por eso compraron campo en la meseta. El costo mayor en este caso es subir el agua unos 40 metros desde el río para regar un suelo que es franco arenoso. El proyecto patagónico espera llegar a regar 3.500 hectáreas dentro de cinco años, siempre que cuenten con la energía suficiente.

Por ahora, la experiencia se lleva adelante en un campo alquilado, donde instalaron cuatro pivotes, usando 3,5 en maíz y media circunferencia con soja. “Los rinde son superiores a 150 toneladas por hectárea en algunas zonas, con ensayos de distintas aplicaciones de nitrógeno y diferentes densidades. Tenemos un promedio de 140 toneladas por hectárea al lado del desierto”, se entusiasmó Fornielles.

A nivel mundial, el manejo sustentable del agua debe atender a las megatendencias globales, como el crecimiento de población, que superará los 10 mil millones de habitantes en 2050, según estimó Volker Laabs, al dar la visión de la empresa Basf en el congreso de Aapresid.

Actualmente, hay 270 millones de hectáreas del mundo bajo riego, lo que implica el 17 por ciento de la tierra agrícola total. Laabs relató que desde el 2000, Europa cuenta con una ley que apunta a la protección de todos los recursos de agua, para cuidar su calidad, que está dividido en cuencas. La normativa se propone como objetivo para 2027 el manejo total de las de cuencas hidrográficas, algo que de todas maneras considera de difícil articulación.

Este abordaje regional de administración de agua busca reparar problemas por la sequía en el sur de Europa, principalmente España e Italia.

La política de ecoeficiencia expuesta por el representante de Basf incluye revisar aspectos como el consumo de energía, emisiones a la atmósfera, consumo de materias primas, usos del suelo y medidas de eficiencia en la agricultura.

Están por lanzar un maíz resistente a sequía, mientras se busca aumentar el rinde de algunas variedades en situaciones de estrés hídrico. “La sustentabilidad debe ser parte de una estrategia empresarial en todos los niveles”, apuntó.

Empresas en directa

Red en agricultura de precisión. Monsanto Argentina y John Deere Argentina anunciaron ayer, en el Congreso de Aapresid, el desarrollo conjunto de un programa para la conformación de una red de productores que utilicen tecnologías vinculadas con la agricultura de precisión, proponiéndoles generar un trabajo en “red”, compartiendo experiencias, promoviendo que puedan aplicar e integrar los conocimientos agronómicos provistos por Monsanto y la información técnica de John Deere, y maximizar así la eficiencia de los recursos de información disponibles. Se estableció un período de tres años para su desarrollo, debido a que las empresas consideran que el trabajo a largo plazo es clave en el logro de resultados estratégicos.

Fulltec

La empresa de capitales brasileños se presentó en sociedad con su línea de productos fertilizantes para tratamiento de semillas y la tecnología con fosfitos y aminoácidos de aplicación foliar para granos gruesos. Esta tecnología fue testeada durante las últimas dos campañas, con excelentes resultados, por los principales fitopatólogos del país, entre ellos Marcelo Carmona, Gustavo Ferraris, Norma

Formento, informó la compañía. Fulltec Brasil es una de las empresas que investiga y desarrolla nuevas tecnologías en fertilizantes en el vecino país. Todos sus productos son libres de Nonilfenol y se usan en bajas dosis lo que garantiza un resultado económico superior en cultivos de grano grueso. Las oficinas de la empresa en Argentina están en Roldán, provincia de Santa Fe.

Asociación de Semilleros

Hoy, en la última jornada del Congreso de Aapresid, ASA es coorganizador junto con Indear y Aapresid del Seminario de Biotecnología. A partir de las 11.30, el tema será Oportunidades de la Biotecnología; Nuevos eventos biotecnológicos en maíz (Fred Below, EE.UU.). También expondrán otros expertos.

Infraestructura

Consumidores y fuentes. El uso del agua plantea una competencia entre el sector urbano y el agro. Jorge Neme, coordinador del Prosap, alertó sobre estos conflictos y pidió “actuar rápidamente sobre las fuentes de agua”. Desde la Nación se recuperaron canales de riego que hacía 40 años no tenían obras, principalmente en la provincia de Mendoza, donde el sector del vino hace uso intensivo del riego. Explicó que después de nueve años de trabajo, se reconstruyó el 40 por ciento de la red de Mendoza. “Con el 35 por ciento menos de agua, todos pudieron cumplir con el programa productivo”,señaló.LA VOZ.

Comentar esta noticia

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias más leídas

To Top
Compartido