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AGD busca cerrar un año difícil

agd-aceite-sojaRedujo su facturación por el problema agropecuario y la caída del consumo.

Aceitera General Deheza (AGD) espera que el cambio de clima sobre el sector agropecuario que se prevé para los próximos meses, le ayude a salir de una etapa complicada en los resultados, dominados por el impacto del prolongado conflicto con el campo y la sequía, el enfriamiento del negocio del maní y los precios regulados, junto con la caída del consumo de los productos que manufactura, tanto aquí como en el exterior.

La empresa –que pertenece a la familia Urquía– cuenta con cuatro grandes unidades de negocios, sin incluir el Complejo Terminal 6, de Rosario, y el ferrocarril Nuevo Central Argentino, en las que comparte el capital accionario AGD posee unos 1.100 puestos de trabajo y factura alrededor de 2.500 millones de dólares, cifra que caerá este año, según fuentes de la firma.

“Hemos tenido un 2009 flaco, con pérdidas en la unidad de siembra, alguna utilidad en el procesamiento y la exportación de maní, un ciclo neutro en el área de marcas y un buen año en molienda”, resumió a este diario una fuente del directorio.

AGD se divide en cuatro grandes campos. La explotación extensiva de maní, soja y maíz, con algo de trigo y sorgo, en campos propios y de terceros. Tiene molienda de oleaginosos en General Deheza, y la selección y exportación de maní en Alejandro Roca y la producción de alimentos con marcas, como la conocida Natura, en Villa Mercedes, San Luis.

Esta división no implica que en el medio existan algunos negocios menores, como la producción de porcinos en La Carlota o la reciente plantación de almendros en San Juan.

En la siembra, la performance siguió las generales de la ley para el sector. “Fue un año bueno en lo físico, con quebrantos de distintas magnitudes y complicaciones en el maní, donde las dos terceras partes de lo que procesamos proviene de campos propios o arrendados y el resto se compra”, comentó otro miembro de la empresa.

Para la próxima campaña, AGD espera alcanzar niveles récords en el área sembrada con soja, que luego procesa en el complejo de T6 para elaborar aceite, harina, pellets y productos como biodiésel y glicerina. “Sin embargo, el desafío es el maní, porque soja se consigue”, confió el directivo.

El área de marcas se complicó con las regulaciones impuestas por el Gobierno nacional para balancear los precios de las commodities con los productos para el mercado interno. Si bien el valor del aceite para consumo interno era objeto de un subsidio del Estado, ese aporte cesó en 2008. A partir de ahí, las marcas que se venden en el mercado interno reciben de parte de las industrias exportadoras la diferencia que existe entre el precio interno sobre el externo. AGD, al igual que otras firmas del sector, tiene pendiente de cobro los subsidios de febrero y marzo de 2008.

¿Cuál debería ser el precio del aceite comestible de no ser por este esquema de compensaciones? “Un 30 por ciento más del que hoy se ve en las góndolas”, comentó el interlocutor.

Por Walter Giannoni

Fuente: La Voz

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