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La génesis de una colza de altos rendimientos

colza-canola-biodiesel-argeEl Sudeste bonaerense un área tradicionalmente triguera, viene relegando a lo largo de sucesivas campañas esta superficie a otros cultivos que compiten con el cereal en tiempo y espacio. El Sudeste bonaerense un área tradicionalmente triguera, viene relegando a lo largo de sucesivas campañas esta superficie a otros cultivos que compiten con el cereal en tiempo y espacio.

Gustavo Almassio, ingeniero agrónomo y productor agropecuario de la localidad de La Dulce, partido de Necochea (Buenos Aires), no ajeno a este desarrollo, desde el 2000 elige producir colza, tanto en campo propio como en aquellos que asesora.

En su establecimiento “El Totoral” realiza un planteo mixto, integrado por rotaciones con trigo, cebada, soja y girasol, y ganadería de ciclo completo.

Los suelos de esta región se caracterizan por contenidos promedio de materia orgánica de 5%, medias a bajas unidades de fósforo extractable y principalmente caracterizados por carbonato de calcio consolidado (tosca) a diferentes niveles de profundidad, oscilando entre los 20 y 120 cm. Almassio desde hace 12 años eligió la siembra directa como sistema de producción y desde hace 18 dividió el campo por ambientes en función de la profundidad de a tosca: el primer ambiente con el manto calcáreo hasta los 50 cm, el segundo entre los 50 y 80 cm, y el último a más de 80 cm.

Esta división le permitió ubicar estratégicamente el 80% del cultivo en el tercer ambiente y el porcentaje restante en el segundo.

La colza al ser un cultivo con raíz pivotante (única raíz principal) requiere suelos con buena profundidad efectiva que permitan el desarrollo radical.

Esta localidad registra antecedentes en el cultivo de colza, y a pesar de resultados variables, se han rozado los rindes potenciales. Plagas como bicho bolita, heladas en implantación y falta de variedades invernales mermaron los rendimientos.

Siembra

A partir de la colaboración del ingeniero agrónomo Guillermo Marrón, ellos apelaron al concepto de profundidad real en el proceso de implantación. Esta implicó obviar el uso de ruedas tapadoras de la sembradora y sólo trabajando con la rueda pisadora lograron el con tacto semilla-suelo necesario para la inhibición de la semilla.

Esta modificación en la siembra dejó el surco abierto pero permitió una profundidad de siembra adecuada y la emergencia temporalmente uniforme.

De acuerdo a la zona en la que produce, el especialista se inclinó por la variedad invernal Gospel (Sursem), que es la de ciclo más largo en el mercado. Comenzó la siembra el 8 de abril sobre rastrojo de trigo pan (23 qq/ha) y cebada (41 qq/ha) y con un retraso de 20 días, a causa de altas precipitaciones implantó sobre girasol (24,5 qq/ha).

El objetivo de una siembra temprana es cubrir los requerimientos de frío que tiene el cultivo y al mismo tiempo evitar las heladas tempranas en las primeras hojas de la oleaginosa, que es el período más susceptible.

“Idealmente el manejo de la colza debería iniciarse en la campaña precedente eligiendo un cultivo con baja producción de biomasa que luego permita a cosecha buena distribución del rastrojo”, dijo Almassio a Infocampo. “De lo contrario -agregó-, una medida adecuada de manejo es disminuir el volumen de rastrojo con un pastoreo con animales medianos.”

Fertilización

Almassio comentó que pensando en el esquema de rotaciones fertilizó con altas dosis de fósforo y azufre.

Aplicó una mezcla de 150 kg/ha (7% N – 40% P – 6% S). Y en referencia al azufre, el objetivo fue aplicar entre 15 y 20 kg/ha. Para nitrógeno basó la dosis en la fórmula 185-x (x=la dotación de nitrógeno en el suelo-50 kg/ha, de acuerdo a análisis entre 0-60 cm).

De esta manera dividió las aplicaciones con 230 kg/ha de fertilizante líquido tipo Solmix, el 20 de mayo, y 200 kg/ha del mismo producto, el 15 de julio, con la colza en estado de roseta.

Por una falla de la máquina sembradora, un manchón del lote quedó sin cobertura de este producto.

En la foto se observa el vigor y el tamaño de una planta fertilizada (derecha) y otra sin fertilizante (izquierda). En el caso de la última, la senescencia de las hojas basales se debe a la retraslocación de los nutrientes móviles (nitrógeno principalmente) hacia las hojas superiores.

El manejo

El técnico detalló, como ventaja a la implantación de esta campaña, la sequía en el momento de cosecha de la cebada y el trigo , que permitió la buena distribución del rastrojo. Almassio comentó que, bajo condiciones normales, el esquema de rotaciones integra a la oleaginosa de la siguiente manera: trigo/colza-soja de segunda/trigo-soja/girasol o soja/ trigo/colza, transcurriendo tres inviernos sin la colza.

En referencia a la siembra, comenzó con una densidad de 4 kg/ha (equivalente a 105 semillas/metro cuadrado), luego, cuando elevó las ruedas cubridoras en la sembradora, disminuyó la densidad a 2,8 kg/ha.

Igualmente en ambos casos supera las 50 plantas/metro cuadrado necesarias para variedades invernales.

El ingeniero destaca que hay elevada variabilidad en el stand de plantas, que oscila entre 30 a 120, lo que se debe a la distancia de caída desde el cajón alfalfero que no permite una implantación más eficiente.

Actualmente, el cultivo se encuentra en estado de roseta, que representaría un momento de latencia, en el que acumula horas de frío necesarias para inducir de la floración. Anticipando el final de la campaña, el proceso de la cosecha se realizará por corte e hilerado.

Luego de la siega esperará para cosechar una humedad del grano de 8,5%, lo cual considera el especialista que lo logrará rápidamente ya que la hilera quedará sobre el rastrojo y permitirá buena la aireación necesaria para el secado.

El momento óptimo para el corte es cuando el tercio inferior del tallo principal encuentra de color negro, lo cual implica el ingreso a madurez fisiológica de la oleaginosa, aunque las vainas no se encuentran secas, por lo cual no hay pérdida de granos en esta operación.

En este momento, la humedad del grano se encuentra al 30%, y demora como máximo ocho días hasta alcanzar la humedad de cosecha. El técnico espera un rendimiento mínimo de 20 qq/ha y apunta a un objetivo de rendimiento de 28 qq. En principio, logró sortear exitosamente una etapa crítica en este cultivo: la implantación.

Mercados

En esta campaña, ante tanta incertidumbre en el cultivo tradicional de esta zona, muchos productores eligieron la colza, atraídos por sus buenos precios iniciales.

A través de lo que relató el especialista consultado, observamos cómo el descenso de precios en el mercado mundial de granos el incremento de los insumos penan al productor argentino. Almassio observó que la colza progresa favorablemente, y dividió en dos las aplicaciones de fertilizante líquido.

Como al momento de la siembra las relaciones de precios eran muy favorables fijó por canje el pago de la fertilización.

De esta manera, pagaba con 92 kg de colza, 100 kg de Solmix (500 u$s/t colza contra 460 u$s/t fertilizante). Actualmente, para pagar por canje el total de la fertilización, son necesarios 155 kg de colza (393 u$s/t colza vs 610 u$s/t fertilizante).

Pablo Losada

Fuente: Infocampo

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