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Del Blanqueo de Tesoros enterrados en Islas Paradisíacas por Corsarios, Filibusteros, Bucaneros y Piratas

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biodiesel-simmermacherAl Ostracismo de “Jinetes y Apadrinadores”, representados por Empresarios, Ingenieros, Contadores, Mecánicos, Operarios y Soñadores de Industrias Procesadoras de Soja Pymes Argentinas.

Hoy se ha convocado a los argentinos que posean tesoros, y los mantengan enterrados en islas paradisíacas, a desenterrarlos y presentarlos a sus amigos y familiares para vivir en paz.
Los Corsarios, Filibusteros, Bucaneros y Piratas, tratarán de obtener de esos tesoros, un rédito superior al que obtenían en la isla perdida en algún mar distante, siendo el Estado quién pagará altísimas tasas de interés a los que decidan depositar sus tesoros en esta tierra.
Otros preferirán visitar sus tesoros en aquellas islas salvajes.

Muchos “Jinetes y Apadrinadores”, desde el ostracismo ven sus tesoros enmohecerse y a sus trabajadores desempleados y en la pobreza.

Los empresarios pymes, industriales del procesamiento de soja, diseminados por cientos de ciudades en el interior profundo de nuestra Patria, han enterrado sus tesoros en su lugar, en su pueblo, junto a sus familias.

Son estos empresarios Pymes los que han realizado desde principio del siglo XXI inversiones en la Industria Procesadora de Soja local orientada a la exportación, desarrollando nuevas tecnologías, buscando la eficiente utilización de los recursos, tributando 5% de arancel a sus exportaciones de proteína; En los últimos dos años, “Jinetes y Apadrinadores”, han sido desorientados y destratados con la carga de una tributación del 27% a igualdad que las grandes industrias procesadoras de soja.

Los negocios de estos “Jinetes: Empresarios-Encomenderos, Terratenientes-Innovadores, Inmigrantes-Voluntariosos o Expertos- Artesanos” y sus “Apadrinadores: Familiares, Consultores, Ingenieros, Contadores, Banqueros, Productores Agropecuarios, o Accionistas “, tributó el 5% de impuesto a las exportaciones y esto permitió desarrollarse, invertir y mantener a sus familias y a las de sus trabajadores.

¿Porque porfiar en apartarlos al ostracismo en un mundo que demanda proteínas?
Son los ricos epulones, que, sentados en el trono de los grandes Puertos Privados, digitan, como lo hiciera “La Forestal” o tantos otros, una logística diseñada para desarrollar una economía agropecuaria extractiva.

¿Qué hace El Rey? …. con sabiduría exime de toda carga a las exportaciones de la producción industrial de nuestra Patria y cierra los ojos a los reclamos de las más de 250 Aceiteras, 500 Balanceadoras y Desactivadoras que, por haberse dedicado a procesar soja, (“La Planta del Milagro” como se llamara al yuyo en Japón hace 5.000 años), son apartadas y enviados al ostracismo.

Porque tirar tantos sueños y esfuerzos a la podredumbre, sembrando pobreza, dejando las inversiones al amparo de los rufianes; Y esto no es retórica, es la realidad que viven hoy cantidad de ciudades en el sector, despidos, cierres, suspensiones y quiebras.

Los próximos cuatro años el sector agropecuario verá decrecer la retención a las exportaciones del complejo sojero, conforme los planes de gobierno, situación que beneficiará finalmente al productor agropecuario.

Anticipar dicha eliminación a las Pymes industrializadoras de soja, permitiría desarrollar el sector industrial que nos ocupa, con un importante ahorro financiero, dada la inversión realizada, en comparación con el costo que deberán asumir todos los demás sectores industriales que se promueve inviertan, a los que el Estado ha decidido exceptuar de la carga tributaria sobre las exportaciones.

El sector industrial pyme de procesamiento de soja para la exportación no necesita de capital corriente, ya que en todos los casos los “Jinetes y Apadrinadores” hoy considerados “sepultureros de inversiones y tesoros”, cuando apostaron al procesamiento de la soja en origen dispusieron de la materia prima necesaria para financiar sus exportaciones, mantuvieron sus industrias al máximo de su capacidad instalada operativa y satisficieron la demanda de un mundo demandante de proteínas.

A este concepto se suma la capacidad de las Pymes del interior del país de subirse al sistema multimodal de transporte internacional que permite direccionar las cargas a cientos de destinos en el mundo en contenedores.

El costo de sacar del ostracismo a la industria procesadora de soja pyme, significaría permitir ingresar dichos tesoros al sistema productivo sin costo financiero para el estado y con una superutilidad que tributará de forma inmediata a partir de la puesta en marcha de las exportaciones que nos ocupan.

Es de gran tamaño y se encuentra muy distribuido en el territorio el volumen de inversión, esfuerzos y sueños, de “Jinetes y Apadrinadores” que apostaron a consolidar una industria local, hoy destinada al ostracismo.

Con esta estrategia, el tesoro de Jinetes y Apadrinadores, se encuentra a la merced de Filibustero, Bucanero y Piratas, que aparezca en el escenario con “Patente de Corso”, y controlados por cortesanos o “Traficantes de Granos”, propongan e imponga a los Reyes, las condiciones del mercado.
Es el temperamento del bagual, los usos y costumbres de la doma, la habilidad del Jinete, el acompañamiento del apadrinador, y por último la bendición del “Apadrinador Supremo”, quienes contribuyen a una buena jineteada.
El discurso del cortesano, y su propuesta al Rey, respecto de las condiciones bajo las cuales el Jinete deba probar su coraje, serán decisivos. Las Pymes de Tierra Adentro, se nutren de la pura materia a transformar, sus métodos fácticos para realizarlo, la capacidad del Jinete-Artesano, su confianza en sí mismo, el acompañamiento de su familia, y su confianza en Dios.
Así lo expresaba el poeta del Martín Fierro en un discurso en el Congreso de Buenos Aires:

“La misión del hombre, como prosecutor de la creación, como inteligencia que concibe, como voluntad que aspira, como intención que realiza, es desarrollar las fuerzas que están a su servicio, combinando causas, modificando efectos, robusteciendo elementos, y sorprendiendo secretos que la naturaleza parecía guardar hasta ahora en impenetrable misterio. Cada País tiene su industria propia, según su situación, sus elementos naturales.”
José Hernández

Por Jorge Augusto Simmermacher para Biodiesel Argentina Nextfuel

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