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Prevén que cultivos exóticos impulsen exportación de biodiésel

jatroLa compañía SoyEnergy planea desarrollar, exclusivamente para los mercados externos, biocombustibles a partir de una plantación de 30 mil hectáreas de jatropha, una oleaginosa exótica para el mercado argentino que asegura altos rindes y la posibilidad de introducirla en terrenos áridos

A partir de la firma, por parte del presidente Néstor Kirchner la semana pasada, del decreto reglamentario de la Ley de Promoción de Biocombustibles, comenzó a gestarse el marco para el impulso y desarrollo de los biocombustibles. En este contexto, si bien las provincias que más se beneficiarán con los anuncios de inversión serán las ubicadas en la región central del país, surgen también nuevas oportunidades para provincias con climas menos benignos, como el NOA y el NEA.

Coincidentemente con esta nueva coyuntura legislativa, los especialistas están impulsando, cada vez con mayor fuerza, la búsqueda de nuevas opciones de semillas con potencial para la generación de biodiesel, haciendo hincapié en aquellas que se adapten a terrenos más áridos pero de las cuales se obtengan, como contrapartida, rendimientos tan o más altos que en el caso de la soja o el girasol.

En este contexto, una nueva variedad está comenzando a ganar terreno de la mano de la experimentación: la Jatropha, una oleaginosa de porte arbustivo especialmente adaptable a las zonas semiáridas.

“Hoy en día no hay cultivos masivos en la Argentina, sí los hay en Brasil, así como también hay proyectos enormes en Indonesia, India y África”, sostuvo José Luis Martínez Justo, directivo de la compañía SoyEnergy, quien agregó que “puede adaptarse perfectamente a zonas semiáridas o cálidas, como Chaco, Formosa, Santiago del Estero, Misiones y Corrientes”.

Actualmente, en la Argentina se están haciendo los primeros ensayos con plantines germinados en viveros. Y si bien las experiencias apuntan a variedades nativas, Soyenergy, una empresa de capitales locales, está gestionando la introducción de variedades del exterior.

“Hay numerosas variedades en todo el mundo, pero la experiencia indica que las dos con mejores rindes son las de Brasil y la de Perú, que ya se desarrollan en terrenos similares a las que nosotros utilizaríamos. A partir de la generación del vivero la idea es ver cuál es la que mejor se adapta”, sostuvo Martínez Justo, quien durante 20 años fue titular de la Cámara Argentina de Lubricantes

Para poder importar y desarrollar esta semilla, la compañía necesita contar con la aprobación de las autoridades locales. En este sentido, el especialista aseguró que están trabajando palmo a palmo con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la Secretaría de Agricultura para lograr la aprobación por parte del Instituto Nacional de Semillas.

“El primer trabajo lo vamos a hacer con la gente del INTA y de Agricultura, para que se apruebe el desarrollo de esta planta en la Argentina. La idea es avanzar con ellos para que la autorización salga lo más rápido posible y así podamos empezar a generar el vivero. En caso de aprobarse, el destino va a ser biodiesel 100% de exportación”, explicó.

Para ello, es indispensable garantizarse el know-how. Así fue como el viernes pasado, SoyEnergy firmó un acuerdo con el empresario alemán Reinhardt Henning, el impulsor a nivel mundial desde hace más de 25 años de la Jatropha. Según Martínez Justo “nos contactamos con él, lo invitamos a la Argentina y hasta fuimos a Brasil para evaluar distintas experiencias. Luego firmamos un joint-venture para trabajar en el desarrollo de este cultivo en la Argentina”.

El objetivo final es tener, en el mediano plazo, “nuestra propia garantía de futuro”, con la cantidad de semillas y aceite necesarios para tener una planta de bio abastecida por nuestra propia materia prima”. Así, el número que barajan desde SoyEnergy es un cultivo final de 30 mil hectáreas.

Entre las razones que impulsaron a SoyEnergy en el desarrollo de nuevas variedades de oleaginosas figura la gran incertidumbre económica que hay en el sector de cara al futuro. Al respecto, el especialista duda de la rentabilidad del negocio del biocombustible tal como se lo conoce hoy en día para empresas particulares: “para una empresa como la nuestra el negocio va a ser atractivo, pero va a llegar un momento en que las aceiteras se van a tratar de hacer del negocio, entonces la clave está en desarrollar una semilla que no sea competitiva con el aceite comestible y la Jatropha es tóxica, la harina que se obtiene como fertilizante o pesticida, esto la hace la opción ideal para nuestro proyecto”.

“Somos pioneros de los biocombustibles en la Argentina; de las empresas que arrancamos en 1999 somos la única que aún se mantiene en el negocio”, explicó a infobaeprofesional.com Martínez Justo, asegurando que no hay improvisación en el proyecto.

En este sentido, el negocio de la exportación tampoco es novedoso para la compañía, que ya tiene firmado un compromiso para embarcar el primer cargamento de biodiesel de soja en marzo de este año con destino a Europa y Estados Unidos. El proyecto de SoyEnergy apunta a vender al exterior unas 36 mil toneladas de combustibles alternativos, con las mira puesta en que la soja se sustituya, en el mediano plazo, por el aceite de Jatropha de campos propios.

Producción y rendimiento

Según información suministrada por Cultivos Energéticos SRL, en terrenos áridos, cuyos regimenes de lluvias no superan los 350 milímetros al año, se pueden obtener hasta 3 mil kilogramos de semillas por hectárea. De ese total, se pueden extraer hasta 1.140 kilogramos de aceite vegetal. A su vez, si se duplica el régimen de lluvias, se duplica también el rendimiento.

En promedio, según un estudio presentado por Frederique Rosa, Coordinador General de Energía, dependiente del Ministerio de Agricultura de Brasil, el rendimiento promedio es de 4,8 toneladas de semillas por hectárea, con un rinde de aceite por semilla de entre el 30 y 40%

Sin embargo, en el caso de la extracción mediante solventes, la proporción puede llegar al 52%.

Entre las ventajas que mencionan los especialistas figuran la buena calidad de biodiesel obtenido a partir de esta planta y un ciclo productivo que se extiende entre 45 y 50 años.

Por último, experiencias realizadas en Brasil demostraron que se puede obtener una producción de semillas y aceite escalonada de la siguiente manera:

Primer año: 250 kilos de semilla por hectárea y 120 kilos de aceite

Segundo año: una tonelada de semilla y 480 kilos de aceite

Cuarto año: cinco toneladas de semilla y 2,4 toneladas de aceite

Sexto año: doce toneladas de semilla y 5,76 toneladas de aceite

Alternativos y en estudio

Si bien hay optimismo del lado empresarial, aseguran que aún hay un largo camino por recorrer y, para que estos cultivos alternativos se conviertan en una opción viable, faltan ensayos científicos de largo plazo en cuanto al comportamiento del cultivo. Esto es lo que aseguró a infobaeprofesional.com Claudio Molina, presidente de la Asociación Argentina de Biocombustible e Hidrógeno (AABH): “hay una experiencia en la India y una en Brasil y hay técnicos muy serios trabajando en el tema de la Jatropha, pero desde el punto de vista técnico de este biodiesel aún hay que resolver algunos temas, por ejemplo la viscosidad, que es un parámetro de calidad”,

“Hay mucho por trabajar, por eso el INTA está incorporando un programa de cultivos energéticos en su plan estratégico. Puede ser una muy buena alternativa pero antes hay que tener ensayos mínimos de cinco años”, concluyó.

Juan Diego Wasilevsky
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Fuente: (c) Infobaeprofesional.com

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