biodiesel

La UNL certificará la calidad del biodiesel en Paraguay

En 2006 la Universidad Nacional del Litoral (UNL) exportó una planta productora de biodiesel desarrollada en el Instituto de Catálisis y Petroquímica (INCAPE) al vecino país. Fruto de esa vinculación con el sector productivo y ante la imposibilidad técnica en su país de obtener la certificación necesaria, empresarios y funcionarios paraguayos visitaron Santa Fe donde quedó sellado el acuerdo.

La UNL no sólo ha desarrollado investigación en el tema de las energías alternativas renovables, sino que también tiene una amplia trayectoria en transferir esos conocimientos a empresas de la región transformando esta capacidad en una ventaja competitiva para el desarrollo sustentable.

Una de las transferencias más destacadas sobre biocombustibles es el desarrollo por parte del INCAPE (dependiente de la Facultad de Ingeniería Química)- de una planta de biodiesel, cuya instalación fuera exportada por la empresa Fimaco de Esperanza a otra empresa de Paraguay.

Precisamente como resultado de esa vinculación, el rector Mario Barletta recibió el pasado jueves 8 de febrero a empresarios del Frigorífico Guaraní y a representantes del Instituto de Normalización del Paraguay y del Ministerio de la Producción del vecino país con el objetivo de materializar un acuerdo a través del cual los consumidores del Paraguay, mediante la certificación de calidad emitida por la UNL, puedan acceder al uso seguro de este biocombustible.

Durante el encuentro, Barletta destacó la trascendencia del acuerdo en un momento en el que el tema de la generación de combustibles sobre fuentes renovables y alternativas está tan en debate, remarcando que la universidad, fundamentalmente a partir del INCAPE, la FIQ y el INTEC, viene desde hace mucho tiempo trabajando en investigación y desarrollo.

“La UNL además está inserta en esta región ?afirmó- y siempre busca que su trabajo tenga que ver con la posibilidad de aportar desde la lógica académica, científica y tecnológica al desarrollo de la misma”.

Asimismo, el rector indicó que el tema del reemplazo de los combustibles fósiles tiene una “alta importancia no sólo desde el punto de vista económico sino también desde el ambiental”, afirmando además que hay que aprovechar la nueva ley de biocombustibles y la actitud del gobierno provincial en este tema, ya que el gobernador Obeid convocó a la Universidad y a la FIQ para trabajar y aprovechar su capacidad académica y científica instalada.

Por último, Barletta sostuvo que la Universidad pretende a partir de ahora “trabajar en el marco de un programa especial con la participación de los distintos sectores académicos y científicos, es decir, sumar a la capacidad instalada y a la lógica tecnológica de producción del INCAPE y del INTEC, también la mirada de gente que trabaja en las facultades de Ciencias Agrarias y de Ciencias Económicas, porque el trabajo multidisciplinario es lo que permite la planificación y el reordenamiento”.
La importancia de los biocombustibles

Teniendo en cuenta que nuestro país mayoritariamente basa su matriz de producción agropecuaria y el transporte en el gasoil, los biocombustibles toman preponderancia en la zona agropecuaria de la región. En este sentido, la UNL viene trabajando desde comienzos de la década del 80 en investigación y desarrollo sobre fuentes de energías alternativas y renovables a los combustibles fósiles.

Desde el año 2000 funciona en el INCAPE uno de los pocos laboratorios del país que cubre en forma integrada todos los aspectos relacionados con la producción de biodiesel: control de calidad de materias primas y productos y desarrollo y ajuste de procesos, donde se asesora a las empresas que buscan producir biodiesel con estándares internacionales.

El biodiesel es un combustible renovable que se obtiene a partir de aceites vegetales o grasas animales. Tiene ventajas importantes en relación a los combustibles fósiles tales como su baja contaminación ambiental, menor costo, mejor combustión, rápida degradación y beneficios para la vida útil de los motores.

“En el tema específico de la producción del biodiesel con grasa se tuvo que estudiar una materia prima diferente a lo que tradicionalmente se había hecho y todo el proceso para poder tener un producto con los estándares de calidad que exige la normativa internacional”, explicó Querini.

Luego se continuó el desarrollo hasta poner a punto las variables del proceso y en el 2003 llegó a diseñarse la planta que está actualmente operando en Asunción.

El investigador también sostuvo que “en forma paralela se implementó todo el estudio del proceso y control de calidad, todos los parámetros que exigen las normas, lo que demandó un esfuerzo importante en el trabajo de investigación y formación de gente para poder implementar métodos analíticos y poder garantizar que lo que uno está obteniendo lo está analizando de forma correcta y cumple los estándares internacionales que son muy rigurosos y no es para nada sencillo cumplir”.

Por su parte, el gerente del frigorífico Guaraní resaltó que con la adquisición de la plata buscaban una salida para una problemática del momento pero que continuaría a futuro: el excedente de grasa bovina.

“Conocimos el biodiesel y optamos por contratar y comprar la fábrica de biodiesel allá por el año 2004, la planta llegó a Paraguay a fines del 2005 principios del 2006 y a mediados del 2006 se terminó de montar”, afirmó.

“Tenemos todas las habilitaciones, todos los servicios y faltaba el último paso que era la certificación del producto a nivel oficial -continuó. En Paraguay el ente que tiene que dar el certificado no está equipado para darlo, entonces recurrimos a la Universidad para que se hagan los análisis y se emita el certificado en el INCAPE, último paso que faltaba para salir al mercado”.

Prensa Institucional UNL

Fuente: Universia

Comentar esta noticia

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias más leídas

To Top
Compartido