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En la mesa del G8 no se pasa hambre

mesa-g8-cumbre-alimentosLíderes caricaturizados por activistas despidieron la cumbre. Foto: AP

Cumbre anual de los poderosos: polémica por lujos al final de la reunión.
Agencias EFE y AP

Toyako (Japón). La cumbre anual de los países más poderosos del planeta (G8) terminó ayer con palabras como “éxito” o “avances” en boca de sus líderes, aunque las posiciones distantes que traían en muchos temas no permitieron acuerdos sustanciales.

El logro que la mayoría de los países ricos agitó al término de la cumbre fue el acuerdo para reducir a la mitad la emisión de gases de efecto invernadero para el año 2050 y la búsqueda de “objetivos ambiciosos” a un plazo más corto, pero las organizaciones ecologistas lo valoraron, en general, como “un fracaso”.

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, se despidió de Japón asegurando que el G8 logró “éxitos significativos en cada una de sus metas”, entre ellas que se hayan comprometido a “recortes profundos” en emisiones de gases de efecto invernadero países como la India y China y otras seis economías avanzadas.

La estrella fue el cambio climático, pero además se habló del precio del petróleo, las sanciones al gobierno de Zimbabue y la crisis alimentaria.

El alza en los precios de los alimentos preocupa a medio mundo, pero fue el costo de una cena lo que causó ayer muestras de indignación global.

Cuando los líderes del G8 brindaron con sake en una cena, no lo hicieron precisamente con vasos de plástico. Utilizaron una edición especial de piezas de laca japonesa, procedentes de la población de Wajima, frente al Mar de Japón.

Cada tazón de madera tenía pintada una flor de cerezo, con las iniciales de los líderes de cada país y tenía un costo de mil dólares. Pero si la vajilla llamó la atención, los 19 platillos servidos a los comensales causaron escándalo, incluso entre otros líderes mundiales.

El menú corrió a cargo del chef japonés Katushiro Namakura, y se lo bautizó como “Bendiciones de la Tierra y del Mar”. La selección de platos, desde erizos de mar, cordero, pescado, mariscos y ternera, buscaba ser representativa de los ingredientes de Hokkaido, la isla septentrional donde se realizó la cumbre.

El costo y la abundancia de la cena fueron objeto de críticas, en especial por el hecho de que uno de los temas principales era el alza en los precios de alimentos, que genera protestas en varios países y temor de estallidos sociales. Dominic Nutt, de la organización Save the Children, consideró “hipócrita” que el G8 hablara de crisis alimentaria y derrochara semejante lujo en su cumbre.

Fuente: La Voz del Interior

1 Comment

1 Comment

  1. Joaquin A.

    agosto 26, 2009 at 6:40 pm

    Este tipo de reuniones debiera destacar la austeridad que deben proyectar los lideres, de manera de dar y enseñar con el ejemplo al mundo. Recibir con gran pomposidad, solo genera mayor division y odio entre los sectores.

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