CAPACIDAD INSTALADA

¿Cuanto se utiliza de la capacidad instalada de biodiesel en Argentina?

La rebaja en las alícuotas de los derechos de exportación para el biodiesel, implementada por el Gobierno Nacional en mayo de este año, consintió un impulso significativo para la industria productora del combustible a base de aceite de soja. 

Los gravámenes decrecieron de un 21,75% a un aproximado actual del 9%, lo que permitió al producto competir contra el gasoil importado dentro del mercado de precios. Luego, el Gobierno la volvió a ajustar para dejar la alícuota efectiva en el 11,16 por ciento. 

En este contexto, la utilización de la capacidad instalada se duplicó con respecto al mes de julio del año anterior, registrando un volumen de trabajo del 80 por ciento. Así indicó Víctor Castro, director ejecutivo de la Cámara Argentina de Biocombustibles (CARBIO). 

“Se pudieron cerrar negocios en el mes de junio, julio y agosto, logrando también una mejora en los precios del aceite de soja, destacó el Ejecutivo. 

Para el mes de mayo, dicho producto se mostraba en Buenos Aires con un valor inferior a los u$s60 con respecto a Chicago. Hoy, el incremento de la demanda y una posible baja en la disponibilidad, disparó los costos por encima de los u$s60, generando un mayor ingreso de divisas y recaudación para toda la cadena. 

Las medidas fueron clave al momento de contrarrestar la restricción de exportaciones a Europa, consecuentes de la investigación anti-dumping que la Unión Europea inició contra el país. “Este fue un efecto altamente positivo para todo el circuito productivo de la soja, que es uno de los mayores en el país”, declaró el ejecutivo. 

Mientras el conflicto con la Unión Europea se resuelve, la industria opera en nuevos mercados. Embarques de Argentina con destino a Europa, llegan en realidad a zona franca, donde las empresas mundiales de combustible aprovechan el biodiesel para hacer mezcla con gasoil y luego comercializarlo en lugares como África. Allí la política de corte obligatorio no existe, pero el combustible es aceptado por causa del bajo costo. 

Estos compradores representan una forma de recobrar parte del terreno perdido; no obstante, su carácter variable los vuelve una solución demasiado frágil. “El mercado se puede recuperar en forma coyuntural en cuanto a volumen, pero es difícil poder equipararlo en término de valores y sostenibilidad en el tiempo, porque los nuevos mercados que consumen nuestra producción no aplican políticas de biodiesel con regularidad”, explicó Castro.

Por otra parte, la movilidad de las retenciones es una realidad que sigue preocupando al sector. Con una suba del 2 por ciento en el mes de julio y sin un monto fijo establecido, el sistema impide concretar negociaciones por fuera del corto plazo, debido a la volatilidad que presenta el esquema de retenciones móviles. 

En este sentido, la industria reclama extender los períodos, con el fin de concretar las operaciones que la demanda requiere.

Sobre la entrega de biodiesel para la generación de energía eléctrica, Castro alegó demoras en los tiempos de publicación y aplicación de la Ley. “Esto generó algunos inconvenientes en torno a la logística, que deben ser solucionados, pero que impidieron el comienzo efectivo de esta situación. Esperamos que se resuelva prontamente para dar inició a la exportación del combustible destinado a este tipo de producción”.PUNTO BIZ.

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