biocombustibles

Biodiesel, gasoil y las posibilidades de argentina

biocombustibles-argentina.gifCuadro comparativo regional. 

La incorporación paulatina de mezclas de biodiesel al gasoil usado en el transporte y el agro tiene efectos importantes en la matriz energética argentina. Arrancando de un 5% de mezcal, se pretende llegar este año a un 10%, lo que redundaría,  en un ahorro importante de divisas para el país, por un lado-pues en el 2012 hemos importado 1.200.000 toneladas por un valor de 1.160.000.000  de dólares- y por el otro lado, aliviaría los efectos negativos de las restricciones del biodiesel argentino a la comunidad europea, nuestro principal cliente.  

Si aplicamos esta metodología como política estratégica, podríamos manejar, con Brasil, el mercado mundial de la soja y consecuentemente sus precios.

El corte obligatorio al 10% incorpora 450 mil toneladas adicionales que se distribuyen 210.000 al parque automotor y 240.000 al parque de usinas térmicas.

Consumo anual: 12,5 millones de metros cúbicos  Los efectos de poder destinar al parque automotor un volumen importante de oleaginosas para la fabricación de biodiesel influiría en el mercado mundial del stock de 50 millones de toneladas –EE.UU. apenas 4 millones-, estaríamos restando, junto con Brasil, un volumen importante, lo que haría que los precios de la soja se mantengan a un nivel elevado que podría ser fácilmente regulado con ambas  producciones, destinando la misma a producción de combustibles. No existe daño a los productores, ya que el gobierno puede regular los precios del biodiesel que tiene una serie de impuestos que no tiene el gasoil importado para que los mismos tengan un precio rentable.

 La demanda de gasoil es de 12.5 millones de metros cúbicos por año siendo el consumo por sector es de:  

Transporte de cargas  41%     5.000.000 m·3.  

Sector agropecuarios     37%    4.500.000 m3  

Automotores diesel  14%    1.700.000 m·3.  

Transporte  pasajeros  8%    1.080.000 m3  

Argentina tiene una serie de ventajas comparativas que le dan competitividad en relación a los demás productores de soja. Ejemplo: en Brasil, Mato Grosso do Sul, el principal estado productos de soja, debe pagar U$S.169.oo la tonelada para ponerla en un puerto sobre el Atlántico. Otros proyectos para transportar soja en barcazas por ríos interiores hasta la desembocadura del Amazonas, requiere un recorrido de más de 3.000 kilómetros. En nuestro país por lo contrario, el cinturón sojero, donde está el 90% de la producción, está situado alrededor de los puertos de Rosario/Villa Constitución, lo que hace insignificante y más económico el costo del transporte.

Por otro lado, el volumen de producción de nuestras fábricas de elaboración, son  de un nivel elevadísimo en relación a las demás que operan en el mundo. En EE.UU. no podrían sobrevivir competitivamente de no mediar subsidios del Gobierno.

¿Qué efectos tiene este aumento de la fabricación de biocombustibles?:  

1) Se resta un importante volumen de soja y otras oleaginosas al mercado mundial, con el consecuente efecto de mantener elevado el precio de las mismas;

2) Habilita la disponibilidad de un importante volumen de harina o expeler para exportación o en una conveniencia competitiva, utilizar la misma para alimento de aves, cerdos y vacunos, dando de esta manera un valor agregado a la producción y una fuente adicional de empleo y trabajo a familias argentinas;

3) Reduce significativamente la erogación de las escasas divisas que se utilizan en la importación de gasoil;

4) Si observamos un cuadro comparativo del consumo regional de combustibles, podemos observar que nuestro país en estos últimos 10 años, duplicó por año el consumo por habitante, pasando de 1,33 barriles de petróleo por habitante en el 2003 a 2,53 el año pasado, frente a los actuales 0,59 de Brasil; 0,89 de Chile; y 0,92 barriles per cápita de Uruguay, pero paralelamente es dable observar que importamos menos que nuestros vecinos:

5) (Ver cuadro comparativo regional)  El mercado mundial de la soja tiene pocos jugadores importantes. Son apenas 3 y lo que ellos determinen en el destino final de sus cosechas, condiciona el valor de la oleaginosa en el mercado mundial. Brasil y EE.UU. con alrededor de 87/89 millones de toneladas, Argentina con 56 millones.

Si cualquiera de ellos dan otro destino a su producción, convirtiéndolas en biodiesel, y restan al mercado mundial 50 millones de toneladas de soja.

Una alianza de Argentina y Brasil, los socios mayores del Mercosur, los convierten en los árbitros del mercado, pudiendo regular los precios, buscando mantener la oleaginosa alrededor de U$S.500 la tonelada, sin ir más allá de ese precio, teniendo en cuenta que otra oleaginosa, el aceite de palma, es otro jugador importante. El complejo sojero argentino-granos, harinas, aceites y biodiesel- representan casi el 30% de las exportaciones argentinas y su alta incidencia en la recaudación por medio de las retenciones, son el principal ingreso del Gobierno nacional para desarrollar sus políticas sociales.    

Por Miguel Schmalko  Asesor y expresidente de la Febap  Federación Económica Brasil-Argentina-Paraguay.

Fuente: Territorio Digital

Comentar esta noticia

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias más leídas

To Top
Compartido