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LA SOJA NO TIENE TECHO

normas-fotoEl economista Jefe del Instituto de Estudios Económicos de la Sociedad Rural Argentina (SRA) sostiene que la recuperación de los precios internacionales consagra a la soja como la “vedette” indiscutida de la actual campaña agrícola, a la vez que consolida su proyección como alternativa productiva.Poroto, aceite, harina y biodiesel.

Primera persona por Ernesto Ambrosetti.Haciendo un poco de historia, la soja, conocida también como la “perla asiática”, se descubrió en la antigua China, unos 3000 años AC, y era considerada como uno de los cinco granos sagrados por sus propiedades alimenticias y curativas.

Hoy se sabe que aporta un completo complejo proteico y que contiene un gran número de aminoácidos esenciales que el cuerpo humano no puede sintetizar y por ende, debe ingerirlos para la producción de tejidos y renovación de sustancias desgastadas por el organismo. Se podría decir que la soja es la fuente de proteínas más barata para alimentarnos teniendo en cuenta que un kilogramo de soja equivale en el aporte de proteínas a 2,5 kg. de carne vacuna, o a 12 litros de leche y/o a 5 docenas de huevos.

La Argentina es el primer exportador mundial de aceite y harina de este grano, y si bien estamos muy lejos de los precios récords alcanzados en 2008, cuando el poroto de soja llegó a u$s 609 por tonelada en el mercado de Chicago, los actuales precios que han superado los u$s 440 por toneladas estimulan su producción.

Esta mejora en los precios podrían continuar e incluso mostrar valores mayores a los actuales, pero debemos considerar que la elevada volatilidad que presenta el mercado mundial a partir de la crisis financiera sugiere a los empresarios rurales dedicados a la soja utilizar los mercados a término para cerrar parte de su ecuación económica, asegurándose la obtención de precios óptimos.

Los precios actuales en Chicago tienen un componente especulativo relevante, y esto no es malo, a pesar de la alta volatilidad que puede manifestarse por la entrada y salida para la toma de ganancias de los diversos fondos que participan del mercado, teniendo en cuenta que los fundamentals para esperar que la mejora de precios se sostenga en el tiempo también son consistentes, como el caso de los biocombustibles y la demanda sostenida del aceite de soja. Este contexto internacional podrá ser aprovechado parcialmente por los productores argentinos, ya que otros productos como trigo y maíz se encuentran limitados en sus exportaciones por el manejo restrictivo y arbitrario del Gobierno.

La soja en el área total de granos

Con una participación que superará al 60% dentro del total del área sembrada, “el yuyo”, como se la conoce políticamente, seguirá siendo la vedette de la campaña agrícola que transitamos y muchas son las razones -independientemente de los precios de los commodities alimenticios y energéticos-, para pensar que se mantendrá sobre el escenario por tiempo indeterminado. Por ejemplo:

-Es el cultivo que tiene mayor incorporación biotecnológica y desarrollo de variedades, lo cual lo adapta a diversas regiones agroecológicas.

-Se complementa perfectamente con el sistema de siembra directa, brindándole sostenibilidad ambiental.

-El empresario rural está altamente capacitado y especializado para alcanzar altas productividades y dispone de tecnología de última generación.

-La inversión por hectárea es menor que sus competidores, por lo tanto baja el riesgo empresario ante un escenario interno de elevada conflictividad.

-Posee una mayor resistencia a adversidades climáticas.El mercado interno de la soja no se encuentra intervenido por el Gobierno y tampoco se traban sus exportaciones, como con el trigo, el maíz y la carne, entre otros.

-El Gobierno se ha hecho adicto a la soja por los ingresos fiscales que generan los derechos de exportación del 35%. Esta campaña podría aportar un monto superior a los u$s 9000 millones. De esta manera se asegura una devaluación controlada del valor del peso.

-El productor puede almacenarla en su campo y mejorar su poder de negociación en el circuito comercial.

-La soja posee una relación amigable con el medio ambiente, ya que utiliza agroquímicos de baja toxicidad (glifosato).

-Somos los primeros exportadores de aceite y harina de soja del mundo.

Por otra parte, la consolidación de la cadena agroindustrial para el poroto de soja y sus derivados en la Argentina, que ha invertido alrededor de u$s 1500 millones en los últimos años, se ha constituido en un fenómeno relevante, tanto desde el punto de vista social como económico. El complejo sojero es hoy el que mayor cantidad de divisas ingresa al país. Su participación se ha incrementado debido a la implementación de una “política de gobierno encubierta” hacia una mayor sojización consolidando su importante rol dentro del área sembrada y su aporte en millones de toneladas, ganando superficie y productividad.

La expansión de la soja continuará en los próximos años ya que se introducirán innovaciones tecnológicas, a través de la incorporación de nuevos eventos que le brindarán no solo mayor competitividad con respecto a sus cultivos competidores, sino que le permitirá abarcar nuevas zonas agroecológicas que hoy presentan limitantes climáticas. De esta forma aumentará su oferta para abastecer una demanda que crece en forma sostenida en el mercado internacional, no solo como commodity alimenticio sino también como alternativa energética a través del biodiesel.

Otro dato relevante que impulsará su productividad es que habría que dar por superado el conflicto con China que paralizó por seis meses el ingreso de aceite de soja argentino al gigante asiático, ya que en estos últimos días se han comenzado a realizar negocios a través de los cuales los chinos tratarán de garantizarse soja sin procesar para el año próximo. Hoy a una fábrica de aceite situada en China le es más rentable procesar soja importada que abastecerse en su mercado interno.

Dentro de este escenario, la Argentina se beneficiará siempre y cuando nuestro gobierno no cometa un nuevo traspié comercial con China, ya que poseemos precios competitivos para salir a competir en el mercado internacional. China comprará alrededor de 54 millones de toneladas, monto equivalente a la cosecha argentina, si el clima nos acompaña.

Los empresarios rurales dedicados a la actividad sojera destinarán en la presente campaña una superficie con soja que rondará las 19 millones de hectáreas, para aspirar a cosechar más de 52 millones de toneladas. Para alcanzar estos objetivos se destinará, entre inversión y gastos de comercialización, más de $ 24.000 millones, cifra que dinamizará la economía.

La soja no tiene límites y seguramente nuestros nietos la verán llegar a la Patagonia para instalarse como alternativa productiva. z we

CV campestre

Ernesto Ambrosetti es Ingeniero Agrónomo y licenciado en Economía Agropecuaria por la Universidad de Belgrano. Entre 1990 y 1996, se desempeñó como asesor económico de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA). También fue asesor en la Cámara de Diputados de los bloques del Partido Justicialista, Acción Chaqueña y Partido Liberal de Corrientes, asignado a la Comisión de Agricultura.

Además, entre 1997 y 1999 asesoró a la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación y, desde hace más de 10 años, ocupa el cargo de jefe de Economistas del Instituto de Estudios Económicos de la Sociedad Rural Argentina (SRA).

FUENTE: CRONISTA

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