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BIOENERGY, BMW MEGACITY

BMW-FLEX-CAR.gifLa movilidad sustentable en el futuro próximo.

BMW mostró a la prensa de todo el mundo las bases de desarrollo del Megacity Vehicle, auto íntegramente eléctrico que representa los nuevos conceptos en materia de vehículos urbanos.

MUNICH.- El futuro está cada vez más cerca. La movilidad sustentable también. ¿Qué significa esto? Que vehículos impulsados por energías alternativas, amigables con el medio ambiente y más económicas, están casi listos para salir a la venta o entrar en línea de producción.

Hace no muchos años, hablar de vehículos eléctricos o propulsados con hidrógeno parecía algo cercano a la ciencia ficción y a proyectos de soñadores de laboratorios y universidades.

Sin embargo, las normas restrictivas de las emisiones de los automóviles llevaron a muchas empresas a invertir en el desarrollo de vehículos con energías sustentables. Incluso fabricantes de autos premium, como BMW, ya cuentan con autos híbridos (combinan un motor de combustión con uno o más eléctricos) y eléctricos de pura cepa.

Precisamente, hace pocos días en esta ciudad emblemática de Alemania, donde BMW tiene su cuartel general, se desarrolló el Innovation Days Mobility of the Future, acontecimiento que incluyó talleres de trabajo (workshops) y tests de vehículos por parte de la prensa mundial con un objetivo básico: develar el proyecto Megacity Vehicle (MCV), auto íntegramente eléctrico de la marca bávara, que verá la luz oficialmente en 2012.

Como su nombre lo indica, el Megacity es un vehículo cuyo hábitat principal será las grandes urbes. ¿Por qué? Porque desde 2007, según estudios de la ONU, más de la mitad de la población de la Tierra vive en ciudades. Una tendencia que crece y que llegará al 60% en 2030 y al 70 en 2050. Sin ir más lejos, hoy existen en el mundo 130 ciudades con más de 3 millones de habitantes.

Con este panorama es lógico que se desarrollen medios de transporte acordes con esta disposición demográfica. BMW apuesta claramente por la electromovilidad, de ahí su proyecto Megacity, que mostró mediante una serie de workshops.

El primero estuvo dedicado a cómo se obtiene y trabaja la fibra de carbono. El tema no es menor: el Megacity tendrá una estructura (chasis del tipo autoportante) en su mayor parte construida en CFRP (Carbon Fiber Reinforced Polymer, plástico reforzado con fibra de carbono), un compuesto que resulta liviano, rígido y resistente. El CFRP es 50% más ligero que el acero y 30% más que el aluminio. Además absorbe mejor la energía cinética en caso de choque. El desarrollo de este material BMW lo realiza junto con SGL Automotive Carbon Fibers, empresa especializada en este rubro con sede en Seattle, Estados Unidos.

El segundo de los talleres estuvo dirigido precisamente a la estructura del Megacity, que responde al concepto Lifedrive, que conjuga la construcción ligera que permite el uso de CFRP y aluminio, con una óptima distribución del espacio en el habitáculo y máxima seguridad en caso de impacto. Esta liviana plataforma trata de disminuir el mayor peso que tiene un sistema de propulsión eléctrica de potencia adecuada, que necesita alojar grandes baterías, capaces de ofrecer una autonomía de al menos 160 kilómetros.

Otro detalle muy importante en el BMW Megacity es la adopción de propulsión trasera, que, según los técnicos alemanes, es superior a la delantera, que tiene limitaciones para una adecuada distribución del peso en toda la unidad, lo que contribuye decisivamente a la estabilidad y el comportamiento dinámico del vehículo. Por esto, el concepto Lifedrive prevé la ubicación de las baterías en la posición más baja posible para bajar el centro de gravedad.

Tren de fuerza

El tercer workshop estuvo dedicado al tren de fuerza; es decir, al conjunto motor-transmisión que impulsará al Megacity. Hoy existen cuatro conceptos en esta materia. Dos en producción plena, vehículos convencionales con motor de combustión interna e híbridos. El tercero, en el futuro próximo, los autos con baterías eléctricas, y el cuarto, más lejos en el tiempo, los vehículos impulsados por hidrógeno.

Los motores eléctricos, desarrollados por la propia BMW, que incorporará el Megacity Vehicle, tienen un rendimiento muy superior a los 100 kW (136 CV). Pero además cuentan con una ventaja sustancial respecto de un motor clásico de combustión interna: se dispone de toda la potencia del propulsor desde que arranca y no, como en éstos, que sólo tienen un pico máximo a un determinado régimen. Los diferenciales, el control automático de estabilidad (que incluye el de tracción) y una sola marcha (directa) transmiten dicha potencia al piso. El par motor (o torque) máximo también está disponible en forma continua, por eso los vehículos eléctricos tienen una gran agilidad y excelentes valores de aceleración.

La propulsión trasera complementa este rendimiento, según los ingenieros, porque al arrancar el peso del vehículo carga las ruedas posteriores (motrices), logrando una mejor tracción y transmisión de la fuerza. Así, el elevado par de los motores eléctricos (cuyo régimen de giro puede superar las 12.000 rpm) más la tracción trasera proporcionarán una conducción deportiva, al estilo de BMW.

La electrónica que comanda este tren de fuerza se desarrolló directamente sobre la experiencia que la marca de Munich atesoró en su paso por la Fórmula 1. Además, las baterías del Megacity las está desarrollando BMW en cooperación con Samsung y Bosch, que fabrican las células que componen dichos acumuladores.

El último workshop fue el más divertido. Consistió en manejar el MINI E, el conejillo de Indias utilizado por BMW para probar diversos componentes y conceptos del Megacity.

El pequeño biplaza MINI E (la parte trasera del habitáculo lo ocupa el pack de baterías), con su motor eléctrico de 150 kW (204 CV), empuja en forma continua, alcanzando muy rápido su máxima velocidad (limitada) de 152 km/h. No en vano acelera de 0 a 100 km/h en 8,5 seg, mucho mejor que autos convencionales de mayor cilindrada. Así, resulta muy divertido y fácil de conducir.

BMW también tiene otro laboratorio ambulante, más próximo en sus características al Megacity. Se trata del Concept ActiveE, que dispone de cuatro cómodos asientos y un baúl de 200 litros. Su motor eléctrico desarrolla una potencia de 125 kW (170 CV).

Autonomía, peso, tiempo de recarga, tamaño de las baterías. Todavía hay varios problemas prácticos por resolver, pero los autos eléctricos vienen marchando.

Por Gabriel Tomich

Enviado especial

HIBRIDOS POTENTES, DINAMICOS Y CONFORTABLES

El sur de Baviera hace añorar de inmediato nuestra Patagonia andina, aunque en menor escala y con muchas más poblaciones. Lagos, bosques, montañas y aldeas configuran paisajes muy pintorescos y atractivos. Pero lo que no hay en nuestro país son castillos, aldeas con orígenes en la Edad Media y, en síntesis, una larga historia desde los romanos hasta hoy.

Precisamente, un extenso recorrido desde Munich hasta el castillo de Neuschwanstein (enclavado al pie de un escarpado risco) y el regreso, unos 310 kilómetros, permitió manejar otros modelos amigables con el medio ambiente de BMW, como los híbridos ActiveHybrid 7 y ActiveHybrid X6, que también forman parte de la estrategia Efficient Dynamics de la marca bávara.

Este X6 combina un motor V8 naftero y dos eléctricos sincrónicos. El V8 está equipado con un sistema de doble turbocompresor (Twin Turbo) y entrega una potencia máxima de 407 CV, mientras que los impulsores eléctricos, uno es de 67 kW (91 CV) y otro de 63 kW (86 CV). La suma total de potencia disponible es de 485 CV, lo que lo convierte en el vehículo híbrido más potente del mundo.

En la práctica, el ActiveHybrid X6 empuja sin cesar en todo momento. No en vano acelera de 0 a 100 km/h en sólo 5,6 seg., con un consumo promedio de 9,9 l/100 km. En forma transparente para el conductor (no hay switchs ni comandos que operar), mediante un sistema de gestión electrónico, el ActiveHybrid X6 se pone en marcha sólo con el tren de fuerza eléctrica. Al superar los 65 km/h el V8 ruge y se acopla aportando su potencia y torque (el total del automóvil es de 780 Nm o, lo que es igual, 79,5 kgm). Al frenar, al bajar de 70 km/h el V8 se desconecta, por eso en esa etapa tampoco emite elementos contaminantes y recupera energía cinética, que la transforma en electricidad con la que se alimentan las baterías.

Respecto de la carga de las baterías, en otras situaciones de marcha uno de los dos motores eléctricos funciona como alternador, por lo que genera electricidad para depositar en los acumuladores de la unidad. Este método es 25 veces superior al de la carga por recuperación de energía en el frenado.

Este X6 híbrido ofrece el impecable comportamiento dinámico que caracteriza al resto de la gama, similar al de un automóvil deportivo.

El ActiveHybrid 7, el híbrido de la gama Serie 7, incorpora también un propulsor V8 naftero, más un motor eléctrico trifásico sincrónico. Entre los dos, este sedan entrega una potencia total de 465 CV y un par motor máximo de 700 Nm (71,4 kgm).

El ActiveHybrid 7 también es rápido: acelera de 0 a 100 km/h en 4,9 seg, y tiene una velocidad máxima limitada a 250 km/h. El consumo promedio es de 9,4 l/100 km. Equipado con una caja de velocidades de 8 marchas, el ActiveHybrid 7 funciona en forma similar al X6. Todo el sistema es comandado electrónicamente, sin intervención del conductor.

FUENTE: LA NACION

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