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Promisorio mercado mundial para el girasol.

girasolesEl girasol se enfrenta a un nuevo escenario mundial a partir de los cambios en la dinámica de los mercados de aceites, proteínas y bioenergía. Como sabemos, nuestro país es, desde hace muchos años, un referente mundial en este cultivo.

La producción ha venido recuperando protagonismo a un ritmo de crecimiento del 6,2% anual acumulativo, hasta la campaña 2005/06. La campaña concluida hace pocos días había arrancado con un incremento del área del 8 %, pero fue afectada seriamente por el clima. 

En la actualidad, el rol del girasol aparece revitalizado y enmarcado en nuevas condiciones de mercado, desarrollos tecnológicos de avanzada, mejores oportunidades para la inserción competitiva en el mundo del futuro e impactante dinamismo en el mercado de los biocombustibles. Estos son algunos de los temas que la Asociación Argentina de Girasol (Asagir) prevé analizar en su 4o. congreso, que se realizará a fines de este mes.

En esta oportunidad, el lema del encuentro es “Compitiendo por el futuro en mercados dinámicos”. La cadena tiene el firme propósito de incrementar su movimiento económico en el país, hasta alcanzar los US$ 3000 millones en 2015 o sea “Duplicar el valor de la cadena”.

Los escenarios

Una hectárea girasolera produce esencialmente un 45 a 50 % de aceite y, en menor medida, proteínas. Este aceite es de muy buena calidad y a partir de atributos diferenciados, puede apuntar a mercados segmentados de mayor valor. Hay evidencias de que el avance en el uso energético de los aceites será imparable.

Se dará sobre un mercado de aceites y granos forrajeros relativamente pequeño: toda la producción mundial de grasas y aceites, convertida en biodiésel, equivale a menos del 12% del consumo de gasoil y toda la oferta mundial de maíz, transformada en etanol, a menos del 19% del consumo de naftas.

Se espera que se destinen este año 77 millones de toneladas de maíz a etanol, por lo que los stocks mundiales bajarán de 32 millones de toneladas en una sola campaña, dejando reservas equivalentes a 46 días del consumo mundial. La Unión Europea, por su parte, para llegar a un consumo de 5,75% de biocombustibles en el transporte, en 2010, debería destinar entre 15 y 18 millones de hectáreas (de las 103 millones de hectáreas arables en la UE de “los 25”), a cultivos energéticos, lo cual es inaceptable políticamente. Si tuvieran que importar la mitad del mencionado requerimiento, generarían una demanda equivalente a 12,6 millones de hectáreas de girasol.

En este marco, conviene recordar que una hectárea de 30 q de soja produce aceite equivalente a 3,2 barriles de petróleo y proteínas por 2,3 toneladas de pellets. Un girasol de 20 q representa 4,6 barriles y 0,86 t., respectivamente.

La valuación FOB de estas producciones, a US$ 57 el barril (precio esperado por la Energy Information Administration del gobierno de los Estados Unidos, para los próximos 30 años) y a US$ 180 y 130/t para ambas proteínas, da un valor FOB de materia prima de US$ 608 y US$ 374, respectivamente. Una manera de corroborar el dinamismo de los mercados en los que participa el girasol es observar que, según el USDA, comparando los primeros seis meses de la actual campaña (Hemisferio Norte) con las once anteriores, el valor de la proteína de girasol en Rotterdam creció 28,6%, el del aceite 20,5% y el del grano 17,1%.

El futuro

Según proyecciones de Oil World 2020, la producción mundial de aceite de girasol se incrementará un 43,1 y un 62,7% hacia 2015 y 2020, respectivamente. Las exportaciones aumentarán un 88 y 120% y los stocks un 220 y 260%, respectivamente.

En cuanto a la participación de este aceite en el total mundial, subirá de un 8,4% actual a un 9,3%, en 2015 y a un 9,4%, en 2020. A su vez, proyecciones de OECD-FAO para el período 2005/15, prevén que la población mundial crecerá 1,1% anual y el ingreso por habitante, 2,9% anual.

Las tasas de crecimiento per cápita, en producción y en consumo, anuales serán de 2.6 y 2,7% para los aceites vegetales; de 2,7 y 2,8% para las harinas oleaginosas y de 2,2 y 2.4% para las semillas oleaginosas.

En tanto, los precios mundiales esperados se modificarán (en términos reales) con un 5,1% de crecimiento para semillas oleaginosas, una caída del 6,2 % para harinas proteicas (abundante molienda sojera), una suba del 8,3 % para aceites vegetales y del 23,6 % en granos forrajeros. Por su parte, el comercio mundial, en volumen, crecerá un 28% en aceites vegetales; 33,7% en el de semillas oleaginosas; 29,1% para harinas proteicas; 17,4% en granos forrajeros; 25,3% en carne vacuna; 27,3% carne de cerdo; y 30,2% carne de pollo.

También crecerán las exportaciones de los países en desarrollo: 30% en aceites y 73% en semillas oleaginosas. En síntesis, habrá mayores demandas y comercio mundial en los tres rubros, carnes, granos y aceites.

Debemos recordar que la Argentina es el segundo exportador de maíz y el más fuerte en el complejo oleaginoso. El objetivo de la cadena del girasol es, claramente, aumentar la participación del país en las ventas externas de aceites de calidad.

Por Jorge Ingaramo para La Nación

El autor es presidente del 4to. Congreso Argentino de Girasol, que se realizará el 29 y 30 del actual

Fuente: Diario La Nación

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